La primera noche fuera

0 comentarios

bed
A partir de que los niños cumplen los seis o siete años, muchos colegios empiezan a programarles excursiones de más de un día, en las que tendrán que pasar una noche fuera, normalmente en una granja escuela. Para muchos de aquellos, será la primera noche que dormirán en un lugar extraño sin sus padres ni un pariente muy cercano.

Será, sin duda, una experiencia importante y habrá muchos que aún no estén preparados para ello. En mi experiencia, no creo que haya que forzarles ni tampoco impedírselo, pues supone, como otras facetas de su vida social, una maduración por su parte que tendrán que desarrollar solos.

Hace poco mi hija con seis años se enfrentó a su primera noche fuera. Nunca había dormido sin sus padres lejos de casa, ni siquera con abuelos.

Cuando su maestra les comentó que irían a la granja y dormirían allí, mi hija me manifestó sus dudas. Quería ir, claro, pero lo de dormir no lo tenía claro. Temía echarme de menos por la noche. Le hice ver que apoyaría la decisión que tomase.

Bastantes días antes decidió que quería ir. Se llevó su almohada y un peluche que en realidad es mío y solía estar en mi cuarto, pero mi nena pretendía con ello llevarse un trozo de mamá.

Se fue feliz y volvió más aún. Y, curioso, he notado desde entonces unos detalles de madurez nueva, ahora es más… independiente.

Habría sido contraproducente haberla obligado, le habría impedido reflexionar y tomar ella su propia decisión. Tampoco habría sido justo prohibirle ir con la excusa del miedo al peligro. ¿Cuántas veces teñimos de miedo por ellos nuestra propia angustia por su independencia?

Foto | Freeparking Toulouse-Lautrec

Votos 0 ¡vota!
Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí
+ Deja tu comentario

Escribir un comentario

Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con Facebook Connect

Destacados

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL