Esta mañana hemos comprado una peonza en un bazar. Hacía un montón de tiempo que no veía una, o quizá es que no me había fijado hasta ahora, claro que no he sido yo quien la ha visto, ha sido mi hijo. Al principio ha dudado un poco en cogerla, puesto que es un modelo bastante grande, pero al final ha sucumbido al encanto de este juguete de siempre.
Hemos hecho varias pruebas con ella, hasta que ha encontrado el punto para su lanzamiento, aunque debo admitir que tanto su padre, como yo, estamos un poco oxidados. Lanzar la peonza requiere destreza y solo la práctica hace que sea fácil de manejar.
Lo bueno de la peonza clásica de madera es que la decoración corre de nuestra cuenta. Una vez que se ha cansado de lanzarla hemos aprovechado para pintarla con los rotuladores, como hemos hecho siempre nosotros, así que ahí ha estado entretenido un buen rato dando sus toques personales con una combinación particular de colores.
Doble juguete en uno, muy básico y barato, todo hay que decirlo, se guarda en cualquier sitio y se puede llevar a cualquier parte. Lo único malo es el peligro de lanzarlo mal y dar a alguien, de ahí la importancia de explicar bien al niño lo imprescindible de su correcta manipulación.
Tengo que admitir que me encantaría volver a ver en los parques los grupitos de niños jugando con sus peonzas, recuerdos de infancia de muchos diría yo. Las competiciones que hacíamos, a ver quien duraba más, o que las peonzas chocaran entre sí y ver quien desplazaba a la otra de un círculo que anteriormente habíamos pintado en el suelo, a veces se hacía con tiza y otras veces con la misma cuerda. Bailar la peonza en la mano era la meta de muchos de nosotros, que al final logramos hacerlo y nos sentíamos los más grandes.
Bueno, en casa ya hemos empezado, veremos a ver si cuando sea capaz de manejar perfectamente su peonza se anima a llevarla al parque y los demás amiguitos hacen lo mismo. Solo que cruzaré los dedos para que no se produzca ningún accidente.
En Peques y más | Juegos de niños romanos, ¿A qué juegan los niños?, ¿A qué juegan los niños? (y II)
Imagen | zugaldia
Comentarios
El curso pasado la peonza causó sensación en el colegio de mis hijos. Si es que lo bueno se valorará siempre.
Eso mismo opino yo Ali. Ayer lo comenté en el parque y algunas mamás estaban encantadas con la idea. Y por otro lado, no veas lo chula que le está quedando pintada, ;D
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