
Mi hijo, desde los siete años, quería irse solo al colegio. Este se encuentra a unos doscientos metros de nuestra casa y hay poco tráfico, excepto, claro está, a las nueve de la mañana y a las cinco de la tarde. A la hora de comer apenas hay tráfico, ya que pocos niños comen en casa, como hacen mis hijos.
A los siete años tenía claro que no iba a permitirle ir solo por la calle, ni a la vuelta de la esquina, pero también estaba claro que en algún momento tenía que permitírselo, no lo voy a llevar al colegio hasta los dieciocho. Qué duda, ¿cuándo?
Un amigo me dio la clave: cuando lo veas claro. Parece simple, pero me tranquilizó y me hizo ver que la pauta la marcan nuestros propios hijos. Ellos son los que tienen que ser lo suficientemente responsables como para que nos sintamos tranquilos. Puede que ellos no lo vean solos, así que no podemos fiarnos simplemente de cuando ellos lo pidan: no saben la cantidad de peligros que hay, no saben de la inseguridad del tráfico, sus recursos para defenderse o evitar problemas, etc.
Así que somos nosotros los que hemos de ver si están preparados o no y empezar poco a poco. Una amiga me contó que envió a su hija de siete años a la farmacia sola porque ella lo pidió. Se puso tan nerviosa que se hizo pis en la tienda, así que claramente no estaba preparada para afrontar la tensión de hacer esa tarea solita.
En fin, que mi hijo tiene ahora nueve años y ha comenzado a ir solo al colegio a la hora de comer porque he visto claro que tiene la responsabilidad, conocimientos y habilidad suficientes para afrontarlo. Luego llegará irse a las horas de más tráfico, ir a casa de sus amigos más cercanos y, horror, salir “por ahí” solo. Todo ha de llegar, espero que nos coja a sus padres preparados, porque a él está claro que sí le va a funcionar.
Foto | José Antonio Galloso.
Comentarios
Muchas veces me pregunto cuándo podrá ir mi hijo solo al cole (que tenemos a cincuenta metros y un semáforo de casa, además desde la ventana se ve la entrada). Me ha gustado tu planteamiento en el que es importante tanto la decisión de los padres como la del propio hijo. Él también debe sentirse preparado. Una vez estaba contándole a mi hijo que mami hacía recaditos en la calle para la abuela y que cuando él sea más mayor podrá hacer recaditos también y podrá ir a por el pan todos los días o a bajar la basura. Se puso muy triste y empezó a hacer pucheros, casi se pone a llorar. Así que le tranquilicé diciéndole que eso sería sólo cuando él quisiera y ya no he vuelto a hablar del tema. Ya llegará su momento.
Está claro que tu hijo no está preparado, ¿verdad? Mi hijo ha empezado ahora a ir solo a por el pan (bueno, en realidad iba con otro amigo de su edad y su hermana de siete años) y cuando volvió me dijo: "Me tienes que mandar más veces a por el pan que me he sentido muy mayor". Está claro, ¿no?
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect