Sarah Berger regala a su hija de 7 años una operación de aumento de pecho

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Niña cirugía

Lo peor de la noticia, que hoy ha corrido como la pólvora por todos los medios de comunicación: prensa, radio y televisión, es que la madre debería revisar su concepto de belleza porque está impulsando a su hija a acomplejarse de su físico.

La madre se llama Sarah Burge, y evidentemente tiene graves complejos porque ha recurrido al bisturí con frecuencia. Le apodan la Barbie y en Internet se pueden encontrar imágenes suyas junto a la muñeca para compararla. Hasta la fecha, y a sus 50 años, la madre se ha gastado más de 800.000 dólares en cirugía para modificar su cuerpo. Para ella, todas estas acciones las considera un juego.

Para celebrar el séptimo cumpleaños de su hija se le ha ocurrido regalarle una operación de aumento de pecho. Al parecer se trata un vale de 10.000 dólares para la intervención. Obviamente el vale no es canjeable hasta que la niña cumpla los 16 años.

Según parece, la niña está encantada con su regalo porque su máxima referencia es la madre. El resto de regalos de cumpleaños tampoco desentonaron: un ordenador, un anillo de color rosa con cristales Swarovski a juego con un collar y una sesión de spa de fin de semana.

En el momento de la celebración la hija estaba acompañada de siete amigas con las que se divirtió jugando con la manicura, pedicura, peluquería y haciendo cambios de vestuario. Todo ello adornado con un poco de teatro fingiendo que tomaban champán.

Creo que la niña tiene recorrido para olvidarse del consejo de su madre, madurar con criterio y dignidad e intentar dejar de parecerse a Cheryl Cole o Lady Gaga. No parece ser una buena opción el culto a la belleza tan apasionada como parece que es su afición.

Y es que como hemos podido leer en Twitter, está claro que tener un hijo no siempre te convierte en madre.

Más información | El Mundo
Imagen | Best in plastics

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