
Esta mañana paseábamos por el jardín cuando me he fijado en la cantidad de flores silvestres que han salido. Esto me ha recordado una manualidad que hicimos el año pasado por estas fechas: un marcapáginas primaveral.
Antes de empezar salimos a buscar pétalos de flores y hojitas, y los pusimos bien estirados durante unos días entre dos trozos de papel de cocina, sobre los que colocamos una guía telefónica para que quedasen bien planos.
Una vez secos los pétalos y las hojas, recortamos un trozo de cartulina (50× 150 mm) y con pegamento de barra fijamos algunos pétalos y hojas. Los espacion libres los decoramos utilizando purpurina.
Ya sólo faltaba plastificarlos, pero por aquí no hay dónde hacerlo, así que cubrimos todo el marcapáginas con forro autoadherente para libros. Para terminar hicimos un agujero en la parte de arriba, por dónde pasamos una cinta de raso, terminada en una bolita de madera.
No sólo pasamos unos ratos estupendos pensando en qué podíamos ponerle y haciéndolos, sino que resultó tan práctico y bonito que regalamos varios a familiares y amigos.
Foto | Ann Moussey
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect