Síguenos

hoja-de-otono.jpg

Ya os anticipábamos hace unos días que durante una semanas os daríamos ideas para realizar actividades relacionadas con el otoño en familia, os haremos propuestas para que conozcáis juntos un poquito más sobre el otoño y las celebraciones relacionadas.

¿Sabéis? siempre decimos que cualquier momento se puede convertir en una excelente oportunidad para el aprendizaje. Y podemos empezar contándoles a los niños que cuando las horas de luz se reducen y los suelos se enfrían, a las raíces de los árboles les es difícil absorber nutrientes, así las hojas ya no son productivas y los árboles optan por deshacerse de ellas. Las lluvias y el viento completan este ciclo natural convirtiendo el suelo en un crujiente tapiz de colores cálidos.

Y ¿qué se puede hacer con las hojas caídas? , muchísimas cosas en realidad, aunque nuestras cuatro propuestas son muy sencillas y aptas para realizar con niños a partir de cuatro años. Y si lo que os apetece es simplemente reír y provocar carcajadas en vuestros hijos, probad a coger montones de hojas con las manos y lanzarlas por encima de todos vosotros, o invitad a toda la familia a rodar sobre la alfombra natural.

Este año el descenso de las temperaturas está tardando más de lo previsto, creedme que yo lo estoy deseando, aún así si paseáis por el bosque o un parque arbolado ya podéis ver las primeras muestras de la obra natural. Los pequeños suelen ser más observadores que nosotros, pero vale la pena intentarlo: hojas de diferentes formas y tamaños se apilan en mosaicos amarillos, anaranjados, de color rojo o definitivamente marrón

Os propongo llevar en el bolso o mochila un saquito (preferentemente de algodón) para recoger: hojas de árboles caducifolios, conchas de bellota, ramas pequeñas o agujas de pino. Cuando lleguéis a casa revisadlo todo porque puede ser necesario lavarlo en caso de que tengan algún bichito, después lo secaréis con cuidado utilizando una servilleta absorbente, y lo colocaréis sobre un papel de periódico al lado de una ventana soleada, pasados dos días podéis ponerlo todo dentro de otra hoja grande de periódico y prensarlo con libros para que acabe de soltar humedad (serán suficientes cuatro o cinco días). Acordaros de que los frutos del otoño no se pueden aplastar.

Nuestras ideas:

-Clasificar hojas por tamaños y colores. Una vez hecho esto podemos utilizar una cartulina grande para pegarlas con cola blanca y anotar debajo el nombre de la especie de árbol a la que pertenecen. ¿Qué no lo sabéis? pues deberéis consultar en un manual de especies vegetales locales, preguntar a los jardineros del parque o averiguar si algún papá de los compañeros de vuestros hijos tiene conocimientos de botánica.

-Collage otoñal. Necesitáis un cartón pluma de tamaño a elegir dependiendo del espacio de que dispongáis para dejarlo después (podría ser Din-A 3 ó 2), elementos naturales, cola blanca, barniz, una brocha mediana y pintura de dedos o ceras blanditas.

Si dejáis que sean los niños los que elijan la composición, el resultado será más interesante. Lo primero que se hace es colocar el cartón en el suelo y distribuir todo lo necesario para el collage alrededor: las hojas y cáscaras se pegan con cola blanca (y se deja secar), los pequeños pueden utilizar sus manos para decorar con pintura especial y las ceras para dibujar árboles desnudos o nubes de lluvias. Cuando todo esté seco se barniza la superficie utilizando la brocha (buscad barniz adecuado para niños en tiendas de manualidades). Ya tenéis un mural de pared al que podéis acoplar un cáncamo autoadhesivo (en ferreterías) con las que colgarlo.

cuadro-otono.jpg

- Portarretratos natural: esta manualidad es mucho más sencilla, con cartón duro recortáis el marco que tendrá 8×12 cm. en el interior y unos cinco cm. de ancho. Éste se va decorando con pequeñas hojas pegadas con cola blanca, el resultado (y una vez seco) se cubrirá con papel adhesivo transparente. Cuando queráis poner una foto, la cubriréis con un trozo de papel acetato del mismo tamaño (9×13 aproximadamente) y la pegaréis con cola en el reverso del marco, de manera que el plástico quede por la parte exterior. A fin de no complicarlo más, podéis colgarlo como el collage.

-Móvil decorativo para el dormitorio de los niños. Necesitaréis unas seis hojas grandes bien secas con tallo, pintura acrílica, pinceles, rafia de color paja y verde. En primer lugar dejad que los niños decoren a su gusto las hojas, después confeccionáis una trenza con hebras de rafia en color neutro: esto se hace juntando y retorciendo las hebras al tiempo que atáis trocitos en color verde (cada 10 cm.) para que no se deshaga. Las hojas decoradas se colgarán atando trocitos de rafia verde al tallo y a la trenza, finalmente lo podéis colgar del techo o armarios con hilo de pescador (transparente), de venta en tiendas de manualidades o ferreterías.

Y ahora es vuestro turno, es más cuestión de imaginación (todos la tenéis, creedme), ganas y todo el tiempo libre de que dispongáis. ¿Qué ideas se os ocurren a vosotros? ¿y a vuestros hijos? En cualquier caso deseo que disfrutéis muchísimo de esta estación que, cuando menos nos demos cuenta, habrá dejado paso a la Navidad.

Imágenes | japi, anslatadams
En Peques y Más | Nuestras propuestas para sentir en familia el otoño

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario