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Sistema Solar

Hoy muchos habréis sabido gracias al doodle de Google que se celebra el 540 aniversario del nacimiento de Nicolás Copérnico, cuyo modelo heliocéntrico es considerado una de las teorías más importantes en la historia científica de la Humanidad.

El célebre astrónomo polaco quedó huérfano con solo 10 años, y posteriormente estudiaría derecho canónico, influido por un familiar bajo la tutela del que quedó al morir sus padres.

A los 27 años se doctoró en astronomía, convirtiendo su interés por la materia en un título universitario y poco después empezaría a estudiar medicina. Así pues fue un gran estudioso en varios campos, pero también se mostró como hombre muy observador.

Finalizada su teoría heliocéntrica (le costó 25 años de trabajo) que se expandió pese a sus detractores, su obra daría pie a que Galileo, Brahe y Kepler sentaran las bases de la astronomía.

Estátua de Nicolás Copernico en la Academia Polaca de las Ciencias Estátua de Nicolás Copernico en la Academia Polaca de las Ciencias

‘Las revoluciones de las orbes celestes’ defiende que los planetas orbitan alrededor del sol (en aquella época no se conocían Urano y Neptuno), que las estrellas están a una distancia superior al sol, y que los movimientos de la tierra son: rotación diaria, revolución anual e inclinación anual del eje.

Os cuento esto porque seguro que muchos de vosotros tenéis niños que sienten curiosidad por el movimiento de los planetas alrededor del sol, o por la astronomía en general, y creo que es importante que conozcan quién ha sentado las bases del conocimiento actual.

¿Cómo se mueven los planetas?

Hay un experimento que en una ocasión hice con mis hijos y no resulta difícil de realizar, sirve para que los niños pequeños entiendan como se sitúan los planetas alrededor del sol y cómo orbitan.

Necesitamos:

  • Pelotas de diferentes tamaños que – a poder ser – tengan colores semejantes a los de los planetas del sistema solar (rojo para Marte, azul para la Tierra, amarillo para el sol…). Idealmente las pelotas también deberían ser de diferente tamaño de manera que (por ejemplo) Neptuno no fuera mayor que Júpiter. También valen las canicas.
  • Como es muy difícil que consigamos las proporciones exactas, utilizaremos un rotulador permanente para escribir el nombre de los planetas en las pelotas. También necesitamos una tiza si hacemos la actividad en el exterior o un rotulador / lápiz negro si lo hacemos en el interior.

Cómo lo hacemos:

Es tan sencillo como dibujar todas las órbitas en el suelo (ya sabéis que son elípticas), situar en el centro al sol, y después los planetas por orden. Podéis dejar que los peques vean una aplicación como esta, y que después experimenten con sus planetas mientras los mueven con las manos.

Así es más fácil que entiendan la relación entre la distancia hasta el sol y el tiempo que tarda un planeta en realizar la traslación, e incluso podéis jugar con la Tierra intercalando la rotación para que vean cómo la mitad de la esfera a la que no llegan los rayos del Sol, está a oscuras, y por eso es de noche.

(Para conseguir esto último con más precisión, en lugar de una pelota, el Sol podría ser representado por una fuente de iluminación pequeña y bajita que lanzara la luz hacia los lados).

Sistema Solar con tiza

Antes de acabar quiero compartir con vosotros esta representación estática del Sistema Solar que he encontrado, y podemos utilizar para ilustrar a nuestros hijos y sus compañeros de juegos en el parque.

¿Les vais a contar quién fue Copérnico a los niños?

Imágenes | ReillyButler, b1mbo , Raising Little Rhodies
Más información | Biografía de Copérnico para niños en Proyecto Azul
En Peques y Más | El libro del Sistema Solar de Cósmicosaurio para divulgar la astronomía entre los niños

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