¿Te apuntas a jugar al Monopoly?

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Monopoly

En cuanto mi hija tenga unos años más compraremos un Monopoly para jugar a comprar y vender casas, pedir dinero prestado a los bancos, construir casas y hoteles y hacernos o con un monopolio o con la ruina más absoluta. Pero de forma sana y divertida.

Me encanta el Monopoly y así debe ser para millones de familias porque este juego de mesa es uno de los más vendidos del mundo. Sus orígenes se remontan a principios del siglo XX y sigue dando guerra en todos los países en los que se despliega un tablero con sus característicos colores encima de la mesa.

La variedad de Monopolys existente es brutal, en el enlace que se recoge al final del artículo hay para todos los gustos. Como soy muy clásico elegiré la versión típica para pasear por las calles emblemáticas de Madrid. He visto que hasta Bob Esponja tiene una versión para ordenador ambientada en Fondo de Bikini que seguro que hace las delicias de los niños.

Cuando éramos pequeños en casa jugábamos varios amigos al Monopoly y nos reuníamos para conseguir nuestras casas, nuestros hoteles y arruinar al contrincante. Será muy emocionante volver a jugar al Monopoly tantos años después y pasar de nuevo por el Paseo de la Castellana por la Plaza de Lavapiés, por la Gran Vía, pagar en la casilla de la luz, ir a la cárcel y construir hoteles en cualquiera de las calles que representan la ciudad de Madrid en el tablero.

La versión de Barcelona también tiene un gran atractivo, que no se enfade nadie, por favor. Con las que me atrevo menos son con las que figuran en los enlaces de más abajo aunque reconozco que son estupendos y están llenos de ilusión para los coleccionistas.

Vía | Sufridores en casa
Imagen | T353

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