Vanesa González de Fisiobronquial: "el tratamiento de las secreciones bronquiales facilita la deposición de la farmacología prescrita"

Sigue a Peques y Más

Fisioterapia Vanesa Gonzalez Bullido

Vanesa González Bellido, además de Directora General de Fisiobronquial, es profesora en el Departamento de Fisioterapia Respiratoria e Investigación en la Universidad Francisco de Vitoria. El objetivo de la entrevista que traemos a Peques y Más es explicar de una forma sencilla, cercana y sobre todo útil para los padres/madres lectores la profesión de la fisioterapia respiratoria. Vanesa ha proporcionado una entrevista llena de experiencias prácticas con mucha información para conocer la disciplina, sus objetivos y para quiénes está especialmente recomendada.

Qué es la fisioterapia respiratoria y por qué se aplica a los niños

La Fisioterapia Respiratoria es la especialidad más diferenciada del conjunto de la ciencia fisioterápica. Actúa sobre el aparato respiratorio y concretamente sobre el pulmón, que junto con el corazón y el cerebro son llamados puntos del trígono vital del individuo. La fisioterapia respiratoria desarrolla técnicas para la prevención, curación y, en su caso, estabilización de las alteraciones que afectan al sistema toracopulmonar. Cuando terminas la carrera eres Fisioterapeuta, y como cualquier otro médico que decide estudiar medicina y después tiene que especializarse, yo decidí estudiar un campo específico de la Fisioterapia.

Pienso que conocer bien un campo, profundizar en él te enriquece muchísimo, y resulta más responsable a la hora de enfrentarte a tus pacientes. Por ejemplo, a un médico traumatólogo, ¿se le pediría operar de corazón?, eso fue lo que me enseñaron dos grandes profesores que tuve durante la carrera. Así que cuando acabé, cogí las maletas, y me marché a Francia, concretamente a París, a estudiar y trabajar en Kinésithérapie Respiratoire (Fisioterapia respiratoria), una de las especialidades que ni tus propios compañeros de promoción querían estudiar, ni en España tenía el reconocimiento que yo buscaba, y sabía que allí lo encontraría.

Uno de los objetivos fundamentales que busca las técnicas de Fisioterapia Respiratoria es la eliminación de las secreciones, es decir, sacar los mocos de los pulmones y evitar la obstrucción bronquial. Por eso es tan importante en los niños, porque la infancia de un niño gira en torno a sus mocos.

La bronquiolitis es la afección respiratoria pediátrica más frecuente en niños menores de dos años, y determina un edema, inflamación, hipersecreción en los bronquios y broncoespasmo.

Debido a la fisiopatología de la enfermedad, se justifica la necesidad de que intervenga el Fisioterapeuta respiratorio. Si tu peque sufre una bronquiolits es porque se ha infectado por un virus que se llama VRS (virus respiratorio sincitial) aunque hay muchos más. Estos virus generan en el niño síntomas como fiebre, tos, pitos, dificultad para respirar, etc. El virus ocasiona en los bronquios una serie de daños, entre ellos, tapones de moco, cierre de los bronquios, etc. Eso es lo que justifica nuestra actuación, lo que le pasa por dentro al niño.

Y además, los bebés tienen unas diferencias anatómicas con respecto al adulto, que les hacen más vulnerables y con menor respuesta del organismo ante estas agresiones en el aparato respiratorio.

Se ha sugerido que tras la fase aguda obstructiva, el VRS podría persistir de forma latente en bajo grado de replicación en distintas áreas pulmonares evitando la eliminación completa por el sistema inmunitario y manteniéndolo así en constante estimulación. Esto sería responsable de la inflamación crónica pulmonar, de actuar como reservorio de la infección, de producir reinfecciones y de los cambios en el patrón de dicha respuesta observados en los lactantes con hiperreactividad bronquial inducida por VRS.

Esto podría resumirse en los cientos de veces que los papás nos preguntan: ¿siempre va a tener moco?, y de donde viene tanto moco?, ¿y estos ruidos de pecho nunca paran?, ¿es que se ha acatarrado o es que los produce el mismo?

Por ello la metodología que aplicamos en Fisiobronquial para la eliminación de secreciones bronquiales y evitar ese curso natural de las reinfecciones respiratorias, cobra tanta importancia en una fase post-aguda de la bronquiolitis. Un buen manejo y control de las secreciones bronquiales facilita la deposición de la farmacología prescrita por el médico y ayuda al sistema inmunitario a la remodelación de la “arquitectura normal” que debe tener de nuevo ese bronquio a medida que el niño crece.

Cómo ayuda la fisioterapia respiratoria a los niños, especialmente en el tratamiento de la bronquiolitis

En esta imagen se puede ver claramente para que los papás entiendan que es lo que pasa cuando un niño sufre una bronquiolitis. Los bronquios se cierran, se inflaman y producen mucho moco, y eso pasa en cuestión de horas.

Fisioterapia Vanesa Gonzalez Bullido

El niño puede pasar por una fase aguda incluso que requiera hospitalización de 3 a 7 días con necesidad de oxígeno, y medicamentos que se administran en forma de aerosoles. Hay niños que en esa primera bronquiolitis no necesitan hospitalización porque la gravedad clínica no lo requiere y lo determina su médico. En ambos casos, en caso de bronquiolitis, se pauta una medicación que los papás conocen como los puff o aerosoles y comienzan a notar lo que el bichito de la bronquiolitis hace: tos, ruido de pecho y fatiga.

¿Qué hará la Fisioterapia Respiratoria por ellos?, atacar esos síntomas, ¿cómo?, sacando todos los mocos que han invadido ese bronquio, ayudándole a que respire mejor y algo muy importante, permite que la medicación haga su efecto. Y es que una medicación como el ventolín, el salbutamol, la budesonida, etc. lo que intentan es abrir el bronquio y si se encuentra con toda esa mucosidad no será capaz. El fisioterapeuta debe saber qué tiene delante, en qué fase se encuentra esa bronquiolitis diagnosticada médicamente y decidir en función de una valoración fisioterapéutica qué debe hacer en cada momento.

Cuál es la responsabilidad del fisioterapeuta

Yo tengo un Centro donde solo se atienden afecciones respiratorias y son muchos los padres que nos preguntan sobre otros temas, cólicos, tortícolis congénitas, terapias neurológicas, etc. Mi respuesta y la de mi equipo es clara: nosotras sólo atendemos respiratorio. Porque carecemos formación de otros campos, al nivel de exigencia y calidad que nos exigimos en el aparato respiratorio.

Hay médicos que piensan que la Fisioterapia Respiratoria en caso de bronquiolitis debe estar contraindicada, son muchos los compañeros fisioterapeutas o papas que me dices, ¿cómo es posible eso?, porque realmente es verdad. Es decir, uno debe conocer cuándo actuar en caso de una bronquiolitis, cómo valorarla, conocer la medicación que está tomando, y si tiene más procesos asociados a esa bronquiolitis por qué puede modificar tu forma de actuación.

Por ejemplo, un bebé de diez meses que sufre una bronquiolitis. Cuando llega a mi centro lo primero es conocer su diagnóstico médico, saber si ya está en una fase post-aguda, a través de una entrevista clínica con los papás, y una valoración del bebé a través de la auscultación, observación clínica y pulsioxímetro. Imagínate que durante la sesión el bebé expulsa secreciones que nos llaman la atención porque las vemos, olemos y tocamos, más los síntomas y signos que hemos preguntado a los padres, no duerme bien, no se sacia cuando come, etc. ¡REFLUJO! Este bebé tiene un posible reflujo que puede ser causa o consecuencia de la bronquiolitis, eso no es mi trabajo, mi trabajo ha sido sospechar que ese niño puede tener un reflujo, que debo modificar mis técnicas manuales a la hora de atenderle, y saber cuándo tengo que ponerle la próxima revisión.

Es muy importante ver muchos pacientes con los mismos síntomas. Si al cabo del día sólo atiendes este tipo de pacientes sabes muy bien que la frecuencia te hace sacar estas sospechas que tan exitosas son para la salud del bebé y para tu tratamiento. Esto mismo me lo dicen muchos médicos que nos mandan niños y que siempre les dicen a los papás: ¡ves allí saben lo que hacen!

Fisioterapia Vanesa Gonzalez Bullido

Por cierto, sé que muchos papás piensan que se trata de terapias un poco “agresivas” y siempre les contesto lo mismo: no haríamos nunca nada que lesionase a un niño porque eso no está permitido. Lo que yo sé que impresiona a los padres o a los médicos que nos visitan a la consulta es la cantidad de moco que un niño de cuatro meses, de dos años, o de diez años pueda expulsar por la boca. El hecho de que durante la sesión cuantifiquemos, toquemos, observemos el color de moco, es un indicativo exitoso de la sesión. Muchos papás que vienen de otras centros nos dicen este tipo de cosas, ¡madre mía esto si que es moco, allí no le sacaron nada!

Todos los años intentamos presentar en el Congreso Anual que celebra la Sociedad de Neumología Pediátrica (SENP) alguna comunicación para que se conozca nuestro trabajo. Nosotras no atendemos porque sí, para nada, nosotras atendemos con una base científica y unos protocolos que día a día evidenciamos con nuestros resultados. Por ejemplo, hemos realizado un estudio sobre el reflujo gastroesofágico en sibilantes recurrentes durante una sesión de Fisioterapia Respiratoria. También presentamos otros sobre bronquiectasias. Si los padres las quieren leer y están interesados es posible revisarlas en nuestra página en Internet.

En qué países se aplica la fisioterapia a los niños

La Fisioterapia Respiratoria se aplica en muchos países de la Unión Europea, como Francia, Inglaterra, Bélgica, etc. Yo cuando decidí trabajar en el Hospital Necker de París, lo hice porque ya estaba influida por la escuela francófona frente a la anglosajona. Es decir, prefería profundizar en técnicas y procedimientos con una base más actual y más científica, que la que se estaba practicando en el Hospital de Brompton (Londres), técnicas obsoletas como el drenaje postural o el claping. Curiosamente el claping o “golpecitos en la espalda” es una indicación que muchos pediatras les dan a las mamás para cuando el niño tiene mocos, y los fisioterapeutas respiratorios siempre les decimos que no se deben dar golpecitos porque puede resultar perjudicial para el niño.

Mi equipo y yo, hemos adquirido de la herencia francófona las técnicas de inspiración lenta profunda y aceleración del flujo espiratorio como maniobras de higiene bronquial. Yo mantengo una estrecha relación de formación con kinesiólogos de Chile y Argentina, dos países donde existe un reconocimiento de la Kinesiología respiratoria. Cuando estuve en el Hospital Roberto del Rio, en Santiago de Chile, lo que más me llamó la atención no es tanto los protocolos de actuación que también aprendes, sino el “rol profesional” que tienen allí los Kinesiólogos respiratorios.

Por ejemplo, en Chile es como en Francia, existe un fisioterapeuta que depende del Servicio donde atiende. En Chile la primera vez que fui coincidió con la epidemia de la Gripe A, y recuerdo que había fisioterapeutas ¡hasta en Urgencias! y lo mismo ocurría en los Centros de Salud. Es decir, había fisioterapeutas en todos los sitios colocados. Eso es importante, hacerse necesarios para los médicos, para las familias, para todos los que trabajan por el cuidado de la salud del niño.

Qué tipo de niños van a la consulta de Fisioterapia respiratoria

A mi consulta acuden niños con dos tipos de afecciones: las que afectan a vías extratorácicas, por ejemplo, otitis de repetición y las que afectan a vías intratorácias (pulmones, bronquios), por ejemplo, bronquiolitis o neumonías.

Los más frecuentes, son los que afectan a pulmón, pero este año hemos recibido muchos niños por otitis de repetición con un gran éxito no sólo con la fisioterapia respiratoria, sino también con las derivaciones que hacemos de estos niños a médicos otorrinos de nuestra confianza que dan con el problema. El niño de “vegetaciones” es el típico niño que siempre tiene moco verde en la nariz, que ronca por las noches, que le huele mucho la boquita y que a veces tiene una forma en su paladar especial. Todo esto junto con los mocos que les sacamos, enseguida les decimos a los papás que debemos coordinarnos con el otorrino para establecer un tratamiento eficaz, y evitar que esos oídos sufran a largo plazo.

La bronquiolitis es la afección respiratoria pediátrica más frecuente, un síndrome que afecta a un 70 a 80% de los casos a niños menores de dos años, con un pico de frecuencia entre los 2 y 10 meses.

La incidencia a lo largo de los primeros años de vida es de 20 a 25 por cada 100 niños y por año. Estas afecciones provocan un gran impacto sobre la calidad de vida de los pacientes y familiares (absentismo en la escuela, bajas laborables, excedencias en el trabajo, etc), y un importante incremento de la utilización de los recursos sanitarios (Urgencias, Hospitalización, medicamentos, etc).

La bronquiolitis es una enfermedad que evoluciona por epidemias estacionales de carácter invernal, observadas en el hemisferio norte, sobre todo entre diciembre y marzo. La mayoría de las veces comienza por una afección de las vías respiratorias extratorácicas y, después de 48 a 72 horas, se extiende hacia las vías intratorácicas. Tras el primer episodio de bronquiolitis, el 50% de los niños tendrá al menos otro episodio y el 30% de los niños hospitalizados por bronquiolitis aguda presentará recurrencias en los años siguientes a la infección. Esto hace que en los últimos años se haya estudiado la relación entre la bronquiolitis aguda inducida por virus, principalmente virus respiratorio sincitial, y el desarrollo subsiguiente de hiperrespuesta bronquial y asma del lactante.

Las sibilancias episódicas se presentan durante períodos discretos de tiempo que a menudo coinciden con catarros virales, pero fuera de ellos no se encuentran sibilancias. En cambio, en las sibilancias producidas por múltiples desencadenantes, aunque los virus siguen siendo el principal desencadenante en estos preescolares, otros agentes como el ejercicio, tabaco, alergenos, etc pueden estar implicados.

El patrón que más se repite es el de los niños con sibilancias precoces transitorias que serían los sibilantes episódicos. Estos ocupan el 60% de mis pacientes. Aparecen en el primer año de edad y se normalizan antes de los 3- 5 años. Por lo general no tienen antecedentes familiares de asma ni sensibilización alérgica. Pero pueden llevar asociadas otras variables como la prematuridad, el sexo masculino, el contacto con hermanos y otros niños en la guardería, el tabaquismo durante el embarazo y la exposición postnatal al humo de tabaco. Un diagnóstico y tratamiento correcto en estos niños y no tiene porqué darse daños en los pulmones en un futuro cuando sean mayores.

Y luego estarían los niños con sibilancias no átopicas que ocupan un 20% de mis pacientes, donde el cuadro se inicia antes del año de edad y los episodios se prolongan más allá de los 3-5 años. El comienza de la clínica se relaciona con infecciones virales como el rinovirus (RV) o el VRS.

Además está el grupo de niños con sibilancias persistentes atópicas que se manifiestan a partir del primer año de edad y tienen antecedentes personales de atopía, dermatitis atópica, alergias alimentarias y ambientales, y antecedentes familiares en primer grado de asma. En este grupo tenemos chavales de 15-16 años con asma que curiosamente son ellos los que les dicen a sus padres: “papá llama a la consulta que necesito a mi fisio”. Se encuentran fenomenal después de una sesión y saben que todas las pautas que les damos son útiles. Y es que eso es lo que busca un chico de esa edad.

El diagnóstico de asma en lactantes y preescolares sigue presentando dificultades, en 1998 el III Consenso Pediátrico Internacional define el “asma del lactante” como aquella situación en la que se producen tres o más episodios de sibilancias y/o tos, en un marco clínico en el que el diagnóstico de asma es el más probable y tras haber excluido otros procesos menos frecuentes. Esta definición, conceptualmente estratégica, mantiene su actualidad (consenso PRACTICALL, 2008), ya que incluye la expresión de la enfermedad (sibilancias, tos), la recurrencia de los episodios (tres o más) y la ausencia de otras patologías (sibilancias y tos no son igual a asma).

Actualmente no disponemos de marcadores o causas biológicas sensibles y específicos que permitan distinguir los lactantes con sibilancias recurrentes que van a ser futuros asmáticos atópicos y que son, además los que habiendo nacido con una función pulmonar normal presentarán un deterioro irreversible de la misma en los primeros cinco años de la vida. Asimismo, son los que presentarán mayor persistencia y gravedad de la enfermedad, así como mayor número de recaídas. Para identificar a este grupo de lactantes, Castro-Rodriguez et al. propusieron el índice predictivo de asma (IPA).

Los niños que presentan sibilancias recurrentes frecuentes por debajo de los tres años y cumplen, al menos, un criterio mayor o dos de los tres menores, tendrán una probabilidad alta de padecer en el futuro un asma persistente atópica, es decir, en el Indice Predictivo de Asma (IPA). Esto es algo complejo, si los papás tienen dudas que me escriban que yo amablemente se lo explico.

Y luego además de todo este grupo de “bronquiolíticos, asmáticos”, tenemos niños con enfermedades crónicas como las bronquiectasias, fibrosis quística, discinesia ciliar primaria, cardipatías, etc.

Y también tratamos a pacientes neurológicos que tanto nos enseñan humanamente hablando. Sobre estos pacientes crónicos hemos publicado mucho en los últimos tres años. En la página en Internet de Fisiobronquial se puede acceder a muchas de estas publicaciones.

Cómo se complementa la fisioterapia respiratoria con los tratamientos farmacológicos que recetan los médicos

Los fisioterapeutas deben dominar perfectamente la farmacología porque es una parte integrante de su arsenal terapéutico. Los fisioterapeutas no prescribimos recetas, pero sí debemos conocer el efecto, la forma de administración, etc. de los fármacos que los médicos recetan a nuestros niños, e incluso, recomendar a los médicos el uso de alguno de ellos.

Te pongo ejemplos: yo recibo niños de toda la Comunidad de Madrid, e incluso a veces de fuera de Madrid. El hecho de ver tantos niños de tantas áreas, nos da una perspectiva clínica muy rica, y vemos las diferencias de tratamiento que hay en ocasiones a la hora de enfrentarse a una misma patología. Si atendemos a un niño que por su historia clínica, por las secreciones que sacamos, por la continuidad de los síntomas que presenta, etc. y creemos que tiene que tomar un tratamiento complementario farmacológico, mandamos un informe a su pediatra en términos médicos para que así hablemos el mismo idioma que justifique muy bien esa recomendación. Por ejemplo, recomendar budesonida cada 12 horas al menos durante 6 semanas. De esta forma, como el niño tiene los bronquios más limpios ahora con la fisioterapia respiratoria, las partículas del fármaco se depositarán en el bronquio y optimizará su efecto.

A veces, antes de una sesión de fisioterapia respiratoria se necesita aplicar un aerosol como el Ventolín para abrir mejor los bronquios y que exista menos dificultad para expulsar los mocos. El fisioterapeuta debe saber la forma de administración del fármaco, y cuándo es el mejor momento.
Los mucolíticos como el mucosan, fluidasa, flumil, etc. no son aconsejables para tratar la acumulación de secreciones bronquiales en el niño. Su carácter es a veces irritativo y puede prolongar la tos, y esto a su vez, mantener la hipersecreción. Siempre les digo a los papás que no existe ningún fármaco que expulse los mocos.

Cuál es el retorno de la inversión en un tratamiento de fisioterapia

El precio de la sesión en mi consulta es de 37 euros. La media de sesiones que los niños reciben en mi consulta es de 6-7 sesiones, una sesión por mes, más o menos, cada 25 días. El total sería 250 euros, que si lo repartes al mes es dedicar todos los meses 37 euros en la salud de tu peque.

Los niños deben venir cada 25-28 días, y así evitar que caigan malitos. ¿Se debe hacer la fisioterapia si el niño está bien? La mayoría de los niños que hemos hablado anteriormente sufren una bronquiolitis y se transforman en pequeños asmáticos que tendrán unos días buenos y otros malos. Con los virus empeoran, que es lo que suele pasar de noviembre a abril y más si acuden a guarderías. Estos niños toman una medicación de fondo, como la budesonida o el singulair que en su caso sirven para prevenir que los mocos se acumulen.

En estos casos, recomendamos que vengan todos los meses sobre todo invernales. Aún así, insisto, no es dinero 250 euros si contamos lo que supone un ingreso para estos niños, la ausencia a la guardería y las bajas laborales de los padres.

En cambio, un niño que solo sufre catarros de vías altas, no es que tenga que venir todos los meses, pero si que los padres/madres ante los primeros síntomas es mejor que le traigan para evitar que los mocos bajen al pecho y causen daño mayores. A mí, fue una de las cosas que me llamó la atención en Francia, los padres tienen esa costumbre de bajar al gabinete del Fisioterapeuta en cuanto tiene catarros o mocos en la nariz, y evitar medicaciones.

Fíjate, mi equipo y yo estamos preparando una publicación ahora en breve sobre El Sibiltante recurrente en el que se menciona el número de crisis que sufren estos niños durante siete meses de un año, las visitas a Urgencias y el absentismo escolar que sufren durante ese tiempo. Hemos observado que los niños que acudían con regularidad a Fisioterapia Respiratoria el absentismo escolar en las Escuelas Infantiles es mucho menor, y eso hoy en día es muy importante.

Son muchos los que necesitan dejar a los niños en la escuela porque en el trabajo no les dan días libres, es fundamental invertir en la salud de los hijos día a día, mes a mes, porque a la larga no es dinero. Eso lo hemos querido plasmar en este estudio, además de demostrar que los niños sufren menos crisis lo que conlleva menos medicación y menos visitas a Urgencias.

Qué edades tienen los niños que acuden a la consulta

Tenemos niños de todas las edades, desde los 15 días de haber nacido hasta los 18 años. El hecho de atender tantos pacientes pediátricos y abarcar tanta franja de edad, nos permite conocer lo que cada paciente necesita en función de su patología, edad, colaboración y estado en el que acude el paciente.

El 70% de los niños que acuden a mi centro son menores de 3 años, el otro 30% restante correspondería a los niños de entre 4 y 18 años.

Las maniobras se modifican en función de la edad del paciente por cuestiones fisiológicas y anatómicas. Además a medida que los niños son mayores a partir de los cuatro años utilizamos ayudas instrumentales que hacen más eficaz el tratamiento.

La creciente incidencia de las enfermedades respiratorias infantiles, lo comentábamos antes, está ligada por una parte a la evolución de los gérmenes responsables de las infecciones respiratorias y al predominio actual de las infecciones virales sobre las infecciones bacterianas, y por otra parte a un conjunto de factores ambientales en los que se asocian la polución del aire y el tipo de vida.

Una de las patologías que más nos gusta resolver son las atelectasias o neumonías, porque es muy gratificante ver en la placa que traen los padres como se observa el tapón de moco que colapsa/ ocupa una zona del pulmón, y en una media de cinco sesiones lo resolvemos. Cuando le hacen la placa de control se ve perfectamente como esa “manchita” ya no se ve, pero no creas que nos deshacemos del niño siempre intentamos que en los meses siguientes (más o menos los 3-5 meses posteriores a ese cuadro) reciba alguna sesión de seguimiento.

Fisioterapia Vanesa Gonzalez Bullido

En la imagen se puede ver el caso es de un niño de siete años de edad que había sufrido varios cuadros de neumonía. Ese moco se acumuló y formó tapones hasta llegar a neumonías. El niño llegó a mi centro el 23 julio recién salido de un Hospital de Madrid, me le derivó una Neumóloga. La placa de la derecha del día 23 revela un tapón mucoso (zona blanca) en medio del pulmón derecho. En la placa de la izquierda, tras cinco días de tratamiento, la neumonía está resuelta y la zona bien ventilada (zona negra). El niño corre, salta, no tiene tos y los más importante preparado para poder asistir a su colegio y no faltar este año a clase.

Dónde podemos encontrar a Fisiobronquial.

Cuando llegue de Francia hace ahora 11 años, tenía muy claro que quería montar el mismo modelo de centro que donde trabajaba por las tardes en París (por las mañanas trabajaba en el Hospital). Sabía que me enfrentaba a algo muy duro aquí en España para una persona que comienza y que es el desconocimiento de lo que uno hace. Trabajé muy duro, formación, divulgación, en fin, todo fue llegando poco a poco hasta ahora.

Hace dos años Fisiobronquial fue reconocida como único centro de Fisioterapia Respiratoria de la Comunidad de Madrid que conseguía la certificación por AENOR, en el diagnostico y tratamiento fisioterapéutico de patologías del aparato respiratorio.

Para mí, no era un simple sello de calidad, era el reconocimiento a todos mis años de trabajo, era como decir ahora si puedo decir “que los de Coslada somos los pioneros” en este campo. Muchos compañeros fisioterapeutas se echan las manos a la cabeza cuando les digo que solo atiendo respiratorio, porque siempre me dicen “¡pero vives de eso!”. Pues sí, les contesto yo, es más este año hemos empezado a colaborar con otro centro en Madrid capital y ha sido todo un éxito.

Todo mi equipo está formado por mí, es más, todas han sido alumnas mías en la Universidad donde imparto clases con lo cual las conozco desde que iniciaron sus estudios, hasta finalizarlos y todas ellas tenían que tener claro que tenían que especializarse en un área porque en mi centro no vemos otro tipo de pacientes salvo respiratorio. A todas ellas las debo muchísimo, y más en los dos últimos años donde nos hemos puesto metas muy altas en el tema de la investigación y publicaciones, y estamos sacando cosas muy bonitas desde el centro de Fisiobronquial.

Otro aspecto que me gustaría destacar para los padres que nos lean es muy importante que sepan que los Centros de Fisioterapia Respiratoria también deben dotarse de aparatología para las terapias. Porque a nuestros pacientes debemos de ofrecerles resultados y evidencia científica. Yo en mis centros, dispongo de todo tipo de aparatos que a lo mejor a los padres no les suenan los nombres pero que me gusta decirlo porque fue muchos puntos a mi favor para que AENOR certificara este centro como centro de Fisioterapia en el diagnostico y el tratamiento fisioterapéutico de patologías del aparato respiratorio. Esto nos pasa mucho con los enfermos crónicos que cuando vienen la primera vez y ven todo lo que les hacemos, ponemos y mandamos para que hagan en casa pues se quedan sorprendidos de las diferencias con otros centros.

En la página en Internet de Fisiobronquial vuelco muchísima información todos los meses, desde artículos y presentaciones muy sencillas para los papás, hasta reportajes en prensa o televisión. Para pedir cita se pueden usar los teléfonos 916741270 o 695130011 o utilizar el correo electrónico: contacta@fisiobronquial.com. Siempre les decimos que cualquier duda nos llamen, nos consulten y desde luego que pregunten a sus pediatras que muchos nos conocen.

Soy consciente que las imágenes que tengo colgadas en la web, o el último vídeo que nos han hecho en Televisión Española a veces resulta un poco, “fuerte”, pero me gusta colgar la verdad y la realidad, sin ocultar nada porque no tengo nada que ocultar.

Y hasta aquí la entrevista con Vanesa González Bullido, experta en fisioterapia respiratoria. Le damos las gracias por la cantidad de datos y experiencias que nos ha proporcionado y esperamos que a los lectores les resulte útil y adecuada para consultar, contrastar y facilitarles la toma de decisiones. Para los padres que lleguen hasta este artículo desde un buscador puede ser una información especialmente útil y práctica.

Más información | Fisiobronquial
Más información | Vanesa González Bellido en TVE

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

1 comentario