Alimentación, sedentarismo y falta de horas de sueño, variables decisivas en el mantenimiento y aumento de la obesidad infantil

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La obesidad infantil es un problema social y sanitario de gran relevancia en nuestra sociedad, de hecho en Peques y Más nos preocupamos por mantenernos al día en este tema, y también sabemos la importancia de procurar una alimentación equilibrada y saludable, así como posibilidades para realizar ejercicio físico, como factores de prevención.

La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) quiere alertar de la tendencia al alza de esta patología que no se ha sabido frenar ni revertir en los últimos quince años, llegando a afectar, a día de hoy, al 44,5% de la población española en edad prepuberal.

Estas cifras ya las anunciaba el informe ALADINO del que nos habló Marcos hace unos meses, y seguro que no podemos evitar preguntarnos “¿dónde radica la causa del crecimiento de esta enfermedad”. Porque aunque parezca exagerado hablar de que casi la mitad de los niños españoles son obesos, lo cierto es que todos nos sorprendemos al observar cada vez más pequeños con sobrepeso.

La obesidad infantil es uno de los grandes males endémicos que padece la sociedad del siglo XXI, y la SEEDO ha comparado los datos recogidos en nuestro país por el estudio enKid (1998 – 2000) y el ALADINO (2010 – 2011) llevados a cabo con más de doce años de diferencia.

Los datos del estudio ALADINO, extraídos tras analizar una muestra de 7.659 niños de 19 Comunidades Autónomas, permiten trazar el mapa de la obesidad infantil en España. Del estudio se desprende que el sobrepeso y la obesidad afectan más a niños que a niñas, y en mayor medida a los que no desayunan nunca o lo hacen menos de tres días a la semana.

También a aquellos que comen en casa y llevan una vida sedentaria, bien porque van y vuelven siempre en coche de su casa al colegio o porque no disponen de zonas verdes próximas a sus residencias. Y sin embargo hace poco también leímos que un estudio revelaba un dato relacionado con la posibilidad de comer en casa: “los niños sufren menos índice de obesidad”.

Está claro que comer en casa no es equivalente a pasar muchas horas tumbados en el sofá, y por eso se realiza la salvedad en el análisis de datos. En este punto puede influir el desconocimiento de cómo elaborar menús saludables, porque uno puede comer en casa y descansar una hora para después de la jornada de tarde mantenerse muy activo haciendo deporte o jugando

Pero ¿la obesidad infantil se debe sólo al exceso de consumos de alimentos y al sedentarismo?

Las conclusiones de la comparativa realizada por la (SEEDO), nos cuentan que no, ya que otras variables que pueden incidir en que esta enfermedad se extienda, son las horas de sueño y el nivel educativo y económico de los progenitores y/o tutores. Y es que la prevalencia aumenta a medida que los niños duermen menos.

A tenor de los datos, el crecimiento de esta patología ha hecho que España se sitúe a la cabeza de Europa en obesidad infantil, sólo superada por Italia y Chipre, según se recoge en el último análisis europeo sobre esta materia, concluido en el año 2011: el estudio IDEFICS. Una investigación, activada en 2006 bajo la coordinación de la Universidad de Bremen, para explorar los riesgos del sobrepeso y la obesidad en niños, así como sus consecuencias asociadas a largo plazo.

“Gracias a este estudio se ha podido comprobar que uno de cada cinco niños europeos es obeso o tiene sobrepeso y que en elcontinente hay más niñas que niños menores de 10 años con exceso de peso. Asimismo, también se ha podido saber que la prevalencia de obesidad infantil es mayor en la zona del sur de Europa (hasta el 20%) que en la zona norte (menos del 5%).

“Un dato que coincide con el hecho de que en las regiones del sur es más frecuente que los niños coman mientras ven la televisión, en comparación con el norte de Europa”, concluye la doctora Empar Lurbe, miembro de la Junta Directiva de la SEEDO.

Lo más importante de todo esto es que tomemos conciencia del problema y tomemos las medidas preventivas necesarias para evitarlo: la más decisiva de todas es – sin duda – obtener la información necesaria que nos permita actuar.

Imagen| Toybotter
Fuente | SEEDO
En Peques y Mäs | La obesidad infantil puede acelerar el proceso biológico de la pubertad

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