Ya se acabó lo bueno, hoy hemos empezado las clases, es nuestro primer día de colegio y nos queda todo un año por delante. Mi hijo no estaba muy convencido de ir esta mañana, normal yo tampoco, y es que la vuelta al colegio no suele ser demasiado divertida, al menos desde mi punto de vista, que suele coincidir muy a menudo con el de mi hijo.
Aún así ha entrado él solo y sin mirar atrás, bastante nervioso dado que es su primer año en un nuevo ciclo, primero de primaria, y eso de llevar mochila con libros, cuaderno y estuche es todo un avance. Pero lo más importante es el patio de los mayores, es algo con lo que lleva soñando desde que entró en infantil. Quizá por que es mucho más espacioso que el cuadradito cerrado de los pequeños o porque jugar al balón es lo que se suele hacer y eso le encanta.
También el cambio es en todos los sentidos, ya no tendrá rincones de juegos, no trabajarán en mesas redondas o cuadradas con varios niños, sino que comparte pupitre con otro compañero, no tienen la clásica asamblea de primera hora y, lo más importante, han cambiado de profesor. Un gran paso para niños aún tan pequeños, y es que a veces nos olvidamos que solo tienen séis años y creemos que ya son niños mayores.
Estaba muy emocionado porque comería su bocadillo en el patio y me hacía mil preguntas de cuando tendría que beber agua y si podía sacar su botellita al recreo. Claro que él se dará cuenta poco a poco de lo que le resulte más cómodo, pero no podía dejar de hacerme gracia esta mañana al escuchar todos sus comentarios y preocupaciones. Y es que para ellos es tan importante como nuestro primer día de trabajo.
En nuestra zona hay un autobús escolar que realiza una ruta por toda la urbanización para dejarnos a los niños en casa. Nosotros hemos utilizado muy poco este servicio, ya que mi hijo prefiere que le lleve y le traiga yo, pero esta mañana ha decidido que quería subir a casa en autobús, porque él ya es grande y le hace ilusión eso de ir con su mochila en el transporte escolar.
Como a todos los padres, nos toca escucharles pacientemente todo lo que nos tengan que decir, estarán nerviosos y ansiosos por contarnos como ha ido su primer día de colegio, con quien les han sentado, en que mesa están, como les trata el profesor, con quien han jugado en el patio,... un largo etcétera que descubriremos poco a poco en los siguientes días, pero lo más importante de todo es prestarles la atención que se merecen.
Imagen | matiasjajaja