Los deberes para el verano

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La mayoría de los profesores de primaria recomiendan la realización de tareas de repaso de las materias escolares durante las largas vacaciones de verano. Opinan que dos meses o casi tres que duran son suficientes para olvidar buena parte de lo aprendido y es conveniente que lo repasen y consoliden.

Todas las editoriales de material escolar venden también cuadernos de repaso de verano y también hay otros de diferentes editoriales que publican este tipo de ejercicios escolares para todas las edades. Otra opción es utilizar los cuadernillos y libros que no se terminaron durante el curso. Pero yo creo que el repaso y la consolidación pueden hacerse de forma más interesante.

Si los niños han aprendido de verdad, el conocimiento está ahí y, aunque no repasaran nada, es verdad que al volver pasan un tiempo desconectados, pero en quince días como mucho vuelven a estar al día. Y lo digo por experiencia propia, que nunca hice ningún “Megavacaciones de tal editorial” y mi hijo, bien poquito.

Sin embargo, sí que creo que el verano, que aumenta tanto el número de horas que pasamos junto a nuestros hijos, es un momento ideal para transmitirles ideas y conocimentos. Lo más directamente posible, viendo, experimentando, leyendo con ellos y hablándoles de nuestra experiencia. Jugando y ejercitando con ellos.

Para ejercitar el cálculo se pueden hacer muchos juegos sobre las situaciones reales, con dinero o puntos en un juego. Los juegos de palabras, escribir cuentos propios y leer fijan los conocimentos en lengua española o extranjera. Las manualidades inventadas o sacadas de múltiples libros favorecen la creatividad y la motricidad fina. Escuchar música, ir a museos, viajar y hablar de todo con ellos les dan conocimientos que fijarán mucho mejor que leyéndolos de un libro escolar que ya tienen demasiado visto.

Y, lo más importante, nos implicarán directamente en su aprendizaje y afianzará nuestra relación y confianza con ellos, ¿alguien da más? Como pasa en la escuela, el excesivo uso de libros y cuadernos ya preparados nos quita trabajo, pero empobrece muchos aspectos del aprendizaje.

Me gustaría leer la opinión de algún profesional de la enseñanza. ¿Algún maestro o maestra en la sala?

Foto | Álvaro Rivas.

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