Recuperar el espacio de los niños en la ciudad y alternativas a la utilización del automóvil

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Ayer hablamos del primer apartado de un documento de las comunidades europeas llamado “La ciudad, los niños y la movilidad”. A grandes rasgos se analizaba la posibilidad de acceder a recursos presentes en las ciudades, la manera en que niños y jóvenes pueden desplazarse, y las consecuencias en la salud del incremento en el volumen de tráfico rodado.

En el capítulo 2 de este documento se presentan algunas de las alternativas bajo el título “¿Qué se puede hacer”, tengamos en cuenta que la publicación va dirigida a representantes políticos, responsables de instituciones educativas, pero también a padres y madres, porque cada uno desde nuestra situación y rol ciudadano podemos introducir cambios para mejorar.

No se puede afirmar que la ciudad en sí misma resulte un lugar hostil para los niños, podemos encontrar ejemplos en diferentes países europeos en los que los niños disponen de espacios para jugar en la calle, lugares para circular de manera segura en bicicleta, skate o patines y parques con árboles. También es posible invertir aunque sea levemente la tendencia a llevar a los niños en coche a la escuela y permitirles ir andando (cuando tengan la edad apropiada).

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¿Se admiten niños?, todos afirmamos querer lo mejor para nuestros pequeños pero pensemos si el entorno dónde se desarrollan es apropiado y adaptado a ellos, para ello deberíamos pensar en “qué necesitan”, más que en “qué nos gustaría para ellos”. Lo mejor para ellos también es (aunque no sea lo primero en que pensemos) que todos nos esforcemos en la conservación ambiental y por lo tanto en la reducción de la contaminación.

Si en una ciudad cualquiera se produce una gran densidad de tráfico y esto se considera un peligro potencial para los niños, además de un problema de salud, reconocer la realidad desde un punto de vista social y político ya sería un paso dado. Posteriormente se pueden legitimar las medidas a adoptar basándonos en los Derechos de los Niños, cuando se permite la participación de la comunidad con una coordinación adecuada todo puede resultar más sencillo.

Ya hemos visto hasta qué punto el medio urbano es un lugar de vida importante para niños y jóvenes, aunque ese entorno está poco adaptado a sus necesidades amenazando incluso su autonomía y salud. El predominio de los coches en la ciudad pone en peligro, incluso, los propios cimientos de su desarrollo psicosocial en un aspecto tan fundamental como es el juego

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Debemos ser tan conscientes de que en los últimos años se pueden haber introducido mejoras en diferentes países europeos, como de que aún queda mucho por hacer. Las alternativas al problema serían:

-Moderar el tráfico (y también la velocidad) según las posibilidades y necesidades de cada ciudad. En algunos lugares se cierra el tráfico en los alrededores de los colegios a las horas de entrar / salir de clase, en otros no se permite circular por algunos barrios tras la salida de la escuela para que los niños disfruten de juegos en la calle.

-Permitir que el transporte público sea accesible, asequible y atractivo para familias con niños pequeños y para adolescentes.

-Acondicionamientos para bicicletas y formación vial para todos.

-Poner a disposición de todos calles y plazas para reunirse.

Hay momentos del día en los que resulta crucial pensar en el impacto que tiene un tráfico excesivo, y en el peligro que este supone para los peatones, hablamos de el período escolar y las entradas / salidas de los alumnos. Para minimizar las consecuencias negativas se deberían acondicionar de manera segura los accesos, potenciar el transporte escolar o no poner obstáculos al uso de bicicleta.

Si en nuestra mente (y dentro de nuestras posibilidades) concebimos el hecho de andar o patinar como un punto de partida, estaremos instaurando hábitos saludables en los niños, y si potenciamos su autonomía permitiéndoles ir solos cuando tienen 10 años incidiremos positivamente en su desarrollo, pero para ello se deben dar unas condiciones de seguridad.

Como ya os dije ayer el documento fue publicado en el año 2002, aunque creo que está de actualidad porque en muchos lugares el incremento del tráfico puede ser peligroso para los niños y, además, afectar negativamente a la salud. Está en manos de todos encontrar las alternativas más adecuadas y procurar que nuestros niños adopten hábitos saludables.

Imágenes | Alex E. Proimos, syvwich, jdurham
Publicación | “La ciudad, los niños y la movilidad” (Comisión Europea)
Fuente | Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas (Luxemburgo)
En Peques y Más | Los desplazamientos de los niños en los países europeos y el impacto del tráfico en la salud

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