
Al poco de tener nuestro primer hijo, ya nos están preguntando cuándo tendremos el segundo. Parece que hubiera mucha prisa por dales un hermano.
Se suele escuchar que es bueno que los hermanos se lleven poco para que jueguen juntos. Otros indican que tener muchos hermanos es lo natural. ¿Es realmente así?
Si entendemos por natural lo primitivo, veremos que no. En la prehistoria, las mujeres eran fértiles más tarde y menos meses que ahora, puesto que las habituales hambrunas impiden la ovulación. Por otra parte, la enorme mortandad infantil, el 60%, ejercía de terrible control de la población.
Por otra parte, los defensores de la crianza con apego aducen que el segundo hijo debería esperar a que el primero no demandase tanta exclusividad, no menos de cuatro años.
Sin embargo, cuando los hermanos se llevan más de cinco años, se produce un problema muy común en esa clase de familias: los intereses de los hijos son tan distintos que es difícil realizar actividades todos juntos. El de ocho años quiere ir a una exposición del Antiguo Egipto mientras que el de tres sólo quiere subirse al tobogán del parque. O cada padre va con un hijo o el problema está servido.
Algunas personas dicen que, cuando el mayor pasa de los cinco años, los celos son aún mayores, pero esa no es mi experiencia. Y la lógica dice lo contrario, puesto que el mayor nos necesitará menos.
Mi opinión es que, efectivamente, los hijos deben estar suficientemente separados para no interferirse y las actividades serán cuidadosamente estudiadas y consensuadas para evitar fastidiar siempre a uno.
¿Qué opinas tú?
Más información | La cotidianeidad en la prehistoria
Foto | Dani Vázquez
Yo estoy convencida de que es asi. La naturaleza es sabia y hace que la cria humana requiera atención permanente y emocionalmente consistente hasta los cuatro o cinco añitos que era cuando podían seguir al grupo caminando. El sedentarismo es muy reciente en la Humanidad y la biologia no se ha adaptado a el. Los niños necesitan en exclusiva a sus madres varios años y ellas también necesitan recuperarse de la crianza y poder disfrutar de la maternidad a tope sin verse agobiadas.
lo más práctico en todos los sentidos es entre 3 y 5 años, aunque eso no es como meter un bollo al horno y viene cuando viene.
en realidad se puede tener una familia feliz en cualquier circunstancia, tanto quedandose embarazada en la cuarentena como teniéndolos con 10 años de diferencia.
a mi me gustaria entre 4 y 5, pero ya voy justo, que mi hija tiene 3 y medio y mi mujer no está precisamente embarazada :)
Cuando un niño tiene tres o cuatro años aún necesita demasiado a su madre como para tener otro hermano, creo que aún está justo, aunque, claro, es mejor que dos. Te deseo una familia estupenda, con el número de hijos que deseas.
Yo tengo un solo hijo. Pero la experiencia en su crianza me hace pensar que antes de los cuatro o mejor cinco no estaba preparado, ni yo tampoco, para tener otro bebé en casa. Quizá la formula ideal sería tener otro hijo cuando tenemos tanto tiempo libre con el mayor que un bebé no le quitaría a el tiempo de exclusividad que necesita ni provocara en mi agotamiento como para exigirle comportamientos ajenos a su proceso evolutivo. Hoy, que tiene ocho años, estaría feliz con un hermanito y yo no me sentiría superada, enfadadada o agotada. Pero claro, empecé tarde y ahora es complicado plantearme una nueva maternidad. Como dice Alicia la naturaleza es sabia y nuestros cachorros están programados para tener mamá en exclusiva hasta estar preparados para seguir a la tribu que camina sin necesitar brazos. De todos modos, cada familia es un mundo y ahora podemos contar con ayudas que antes no tenían. Eso si, planificar que las ayudas existen es la mejor garantía para tener una segunda maternidad feliz.
Sí, Mireia, las ayudas son fundamentales. La tribu...