¿Necesitan los niños actividades extraescolares?

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Actividades extraescolares, judo

Clase de artes marciales

Muchos ya habéis inscrito a los niños en los diferentes programas de actividades extraescolares que se nos ofrecen, otros estáis aún tomando una decisión. Al inicio del curso un abanico de propuestas se abre ante nuestros ojos, y debemos escoger entre talleres artísticos, deportes, actividades lúdicas, idiomas, y otras opciones.

Bueno, más que ‘debemos escoger’, lo que es deseable es que los peques participen en la elección, incluso cuando la inclusión en las actividades sea motivada por razones de organización familias (ya sabemos lo incompatibles que son – en ocasiones – las jornadas laborales de los padres con la atención a los hijos).

Hay quien dice que incluir a los peques en extraescolares resulta beneficioso para ellos porque amplían conocimientos, aprenden a distribuir el tiempo fuera de la escuela, o mejoran su concentración, por no hablar de las ventajas de la práctica deportiva. La verdad es que no coincido del todo con esta afirmación, excepto si existiera un claro interés por parte de los niños, porque ¿a vosotros os gusta que os organicen el tiempo libre?, por otra parte jugando también se mueven y se mantienen saludables.

Pero ahora lo que toca es hablar sobre cómo acertar en nuestra elección:

Durante el período escolar los niños están bastante sobrecargados, y añadir responsabilidades a una situación básica puede desembocar en cansancio, estrés o desinterés. Los horarios, pasar mucho tiempo fuera de casa, realizar tareas a la salida de la escuela, y la falta de libertad para aburrirse o jugar libremente, son suficientes para condicionar la estabilidad emocional de los niños, y la adquisición de competencias de forma natural.

Actividades extraescolares, ajedrez Clase extraescolar de ajedrez

A tener en cuenta antes de la elección:

  • Puede que queráis motivar a vuestro hijo hacia la realización de alguna actividad extraescolar, sin embargo ‘obligar’ no es una buena idea, como no lo es inscribirle en programas que respondan a nuestros propios gustos.
Si el niño debe estar ocupado porque los papás no han llegado aún del trabajo y no hay familiares que lo recojan del colegio, hablad con el peque (no importa la edad que tenga), o valorar la posibilidad de utilizar la ‘escuela vespertina’, los servicios de una ludoteca, o cualquier otra solución intermedia
  • ¿De verdad necesita vuestro hijo una actividad extraescolar?, imaginad que los papás están en casa por la tarde, vale que es conveniente que conozcan idiomas, que es bueno que se muevan, y que queremos que sean creativos (cuantas exigencias ¿verdad?), pero ¿justifica eso la ocupación de tres o cuatro tardes a la semana?
Desde luego en ningún caso aconsejaría este tipo de actividades con niños de Infantil, y lo haría con muchas reservas cuando son alumnos de primer ciclo de Primaria. Con la excepción de que ellos quieran de verdad, que sean clases de idiomas basadas en programas interactivos / participativos, o que lo necesitemos por motivos laborales
  • Si todos queremos que el peque asista a una actividad extraescolar, además de la información familiar, podemos contar con el asesoramiento del profesor de la escuela. Él conoce la evolución de sus alumnos, y puede orientar no sólo sobre sus preferencias o capacidades, sino sobre la conveniencia de sobrecargarlo.
  • Nunca las actividades extraescolares deberían interferir con la necesidad de que los niños jueguen espontáneamente con sus iguales, ni (por supuesto) con el tiempo dedicado a estudiar o hacer deberes.
Y, por favor, no olvidemos que ellos necesitan también nuestra presencia, y que junto a nosotros también aprenden mucho
  • Valorad bien las propuestas que se ofrecen en vuestra comunidad, y recabad toda la información posible: métodos de trabajo, objetivos que se pretenden, capacitación de los monitores, cómo la entidad organizadora se coordina con las familias y cómo abordan los problemas que surgen.
  • ¿Pueden nuestros hijos asistir a la primera clase cómo prueba?, esto es importante a la hora de valorar si el niño estará a gusto, si responde a nuestras expectativas, y si vale la pena continuar.
Al fin y al cabo, las actividades extraescolares (aunque queramos que sean un complemento a lo que aprenden en el cole) deberían ser sobre todo un lugar / motivo para la distensión, y facilitador de las relaciones en grupo

La permanencia en la actividad extraescolar: ¿Qué ocurre cuando los niños cambian de idea?


No hay forma de anticipar esta situación puesto que hasta que están realizando la actividad no pueden saber cómo se encontrarán, o si responde a lo que esperaban de ella.

Lo que yo haría, y siempre que no hubiera tenido que invertir dinero en la compra de material / en pagos de matrículas elevadas (y que no necesitara que estuvieran ocupados), es decirles a mis hijos que quiero que acaben el mes en curso (o el trimestre), y darles la opción de abandonar después, pero sin reanudar ninguna otra actividad durante el curso. No creo que sean más responsables por obligarles a hacer algo que no quieren una vez acaba la escuela, porque la responsabilidad se adquiere en familia.

¿Una actividad para cada edad?

Actividades extraescolares, pintura Clase de pintura

Talleres artísticos para los más pequeños, natación a partir de los cinco años, práctica deportiva ‘casi obligatoria’ en Primaria, idiomas para todos, música porque así el niño adquiere sensibilidad y ‘disciplina’. Es muy fácil encontrar recomendaciones sobre la idoneidad de unas u otras actividades en función de las capacidades físicas o intelectuales de los niños, pero nos deberíamos basar más en las necesidades o preferencias de los niños. Y es que si escogemos bien la actividad, nos daremos cuenta de que las entidades y monitores son capaces de adaptar los contenidos a niños de diferentes edades.

Esto es con excepción, quizás, de aquellos deportes que requieran un claro respeto a las reglas de juego, ya que los niños muy pequeños no son capaces de jugar al fútbol (por ejemplo) como los padres esperarían. En estos casos la actividad es adecuada siempre que todas las partes asuman que los alumnos tenderán más a ‘jugar por jugar’ que a interiorizar las normas
Actividades extraescolares, baloncesto Clase de baloncesto

En este post encontraréis algunos consejos para acertar en la elección del deporte que practicarán nuestros hijos.

Por último tengamos en cuenta que como mínimo los niños necesitan dos tardes libres a la semana, y que a todos nos vendrá muy bien pasar un tiempo al día en compañía. Es muy importante que los padres sepan valorar estos momentos que enriquecen a la familia, y harán que los peques se sientan más seguros.

Imágenes | USAG-Humphreys, irina slutsky, nlnnet y Air21 Express en Flickr
En Peques y Más | Actividades extraescolares: ¿ayuda o sobrecarga en los niños?, Es el momento de elegir la mejor actividad extraescolar

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