
Los niños necesitan estimulación permanente, cariño y mucha ayuda para inspirar su capacidad de crear y desarrollar ideas. Hace tiempo estuve en un taller de pensamiento creativo orientado a los niños y nos contaron algunos trucos fáciles y sencillos que podéis practicar en casa con ellos.
Por ejemplo, es importante escuchar a nuestros hijos, se que muchas veces nos dicen cosas y como nosotros estamos ocupados les decimos ¡no, ahora no! Pues eso tenemos que intentar cambiarlo, por ejemplo, diciéndoles que les cuenten lo que quieran decirnos a una mascota y esperar a que cuando tengamos tiempo nos lo cuenten el peque y la mascota. Así ellos filtrarán lo importante de lo que es urgente y nosotros escucharemos sus ideas, muchas de las cuales merecen ser atendidas, ¿verdad?
También tenemos que ofrecerles respeto y ciertos grados de libertad. Me sorprende ver todavía a jóvenes de 18 años o mayores de 30 años que parecen cohibirse delante de sus padres y dejarles que sean ellos sus portavoces, ¿cuando hagan una entrevista de trabajo se llevarán a los padres? Así que no, por favor, los padres a partir de los 18 o antes tenemos que animar a los chavales a que sean independientes y por eso cuanto antes les ofrezcamos respeto y libertad mejor aprenderán a administrarla.
Es importante también dejarles que prueben y que disfruten de su tiempo. No tenemos que anularles su capacidad de preguntar y siempre hay que animarles a que encuentren la respuesta a sus preguntas. Así cuando crezcan se mostrarán despiertos y atentos cuestionándose y manteniendo la curiosidad por saber y entender las cosas.
Me gustó la opción de los niños tienen que encontrar referencias en modelos adultos. Ahí pueden encontrar soportes que les abran su imaginación, sus sueños y a lo mejor hasta su futuro. Seguro que si pensamos en qué referencias recordamos de cuando éramos pequeños nos encontraremos alguna que nos condicionó el futuro. ¿Por qué vamos a limitar esa capacidad en nuestros hijos?
También me pareció fundamental que les enseñemos el concepto de proceso. Por eso hay que practicar en casa con los hijos a hacer tareas orientadas a alcanzar un fin en las que hay que poner tiempo, esfuerzo, conocimiento, habilidades y paciencia. Y aunque esto lo hacen en el colegio también es una buena opción hacer talleres con ellos o sacarlos de paseo a que descubran procesos de evolución en los Museos: del ser humano, de las artes, de las ciencias, etc.
Los niños tienen que saber criticar, es una forma de aprender, de mejorar, de saber qué está bien y que está mal o sea, de construirse un criterio para las cosas. Además tienen que utilizar su fantasía y desarrollar su mundo interior. Esto va en contra de la racionalidad, que también tienen que desarrollar, así que habrá que buscar el equilibrio entre ambos escenarios y ellos sabrán cuál es el que se les da mejor y con el que se sienten más cómodos.
Hace tiempo hablábamos de que con el coaching tenemos una gran oportunidad para aprender y sacar lo mejor de los críos. Así nos lo demostró Diego con su lección práctica para aprender en bicicleta. Pero estoy seguro de que debe haber más.
Este año 2012 que comienza voy a intentar trabajar en actividades que ayuden a estimular la creatividad de los niños. También nos ayudo María hace tiempo con la entrevista que le hicimos a desarrollar la creatividad y creo que por ahí tenemos que avanzar.
Y es que la educación tiene que cambiar, lo venimos diciendo desde hace tiempo, y los profesionales del futuro deben salir de las jóvenes generaciones actuales. Tendrán que ayudarse de un entorno que les motive, de unos padres reflexivos y participativos y sobre todo con los profesores, que son fundamentales para desarrollar el increíble potencial que tienen nuestros hijos.
¿Empezamos entonces a desarrollar la creatividad de los críos?
Imagen | Steve Gasser

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