Nuestros compañeros de Bebés y Más ya se están haciendo eco de lo que todos los años estamos acostumbrados a ver, campañas solidarias en épocas navideñas, y cada vez son más las tiendas, programas televisivos, marcas determinadas,... que se unen gradualmente a este tipo de inciativa. Parece que estas fechas propician el sentirse solidario y hacer esfuerzos supremos para acallar unas conciencias que durante todo el año parecen estar en letargo y, solamente, se despiertan por estas fechas.
En especial me ha gustado muchísimo un post que nuestro compañero Armando ha realizado al respecto. Y es que pienso como él, nos empeñamos en llevar todo nuestro sistema de vida a cualquier parte del planeta, pensando que ellos carecen de todo lo que nosotros tenemos y pensamos que es imprescindible para vivir. Cuando realmente las necesidades que nos hemos ido forjando a lo largo de nuestra historia no son, ni por asomo, totalmente imprescindible para ser felices, es más, creo que nos estamos alejando cada vez más de la felicidad dado que anteponemos lo material a lo que realmente deberíamos valorar.
Y es que nos dedicamos a meternos en la vida de la gente de fuera de nuestras fronteras, en las costumbres milenarias de ciertos países, que ni entendemos ni sabemos apreciar, procurando cambiarlas a nuestro sistema puesto que no somos capaces de asimilar que lejos de lo que nosotros estamos acostumbrados a entender como calidad de vida, hay otro mundo que al que todo lo nuestro le sobra. En especial los niños, que se muestran más felices jugando con otros niños, imaginando con cuatro palos e ideando sus propios juegos sin ser dirigidos por los gustos que unas multinacionales piensan que deben tener. Pero aún así seguimos aumentando año tras año estas campañas y, en el caso de no querer participar en ellas, señalado con el dedo por insolidario.
Pero claro, es la moda, así que nos volcamos en intentar llenar de juguetes, dadas las épocas en las que nos encontramos, a todos los niños del planeta, intentando crearles una necesidad absurda y creyéndonos especiales por ello. Pero no olvidemos que solo somos solidarios sin participamos en una macro campaña patrocinada por marcas conocidas o eventos televisivos que nos agradecen públicamente (ya nos encargamos de pregonar que hemos participado en dicha campaña) nuestra ayuda. Pero eso sí, ayudar al vecino parece desonroso y nada publicitario, si lo hacemos nos consideramos tontos y que nos están tomando el pelo, así que esa familia se queda sin regalos este año y solo conseguirán arrancarnos un “vaya, que mala suerte, pobres”.
Aún así yo voy más allá. Gracias a este fabuloso sistema solidario, muchísimos niños despiertan antes a la realidad. Es cierto que muchos padres prefieren no montarles un cuento navideño a sus hijos en relacción a los ansiados regalos, pero los hay, como yo, a los que la magia de estos días nos parece algo digno de conservar, como nuestra niñez, y disfrutar de la inocencia de nuestros peques. Pero hay del niño que sea algo más observador y curioso, no tardará en darse cuenta de que ciertas historias no se sostienen y caen por su propio peso. Eso le pasó a la hija de unos amigos el pasado año.
Lo que también estoy percibiendo con todo esto es que parece que tenemos que ser siempre solidarios con el de fuera, con el desconocido, al que ponemos cara mediante la televisión y nunca podremos saber si realmente nuestra ayuda ha dado frutos, porque es muy bonito ver un reportaje de niños riendo y pensar que es así siempre, que no se quedará con la cara a cuadros cuando vea un objeto que ni entiende para que sirve ni le gusta. Claro, ahí acabaría la magia y lo que los ingleses denominan “el nogocio de la pobreza”. Y es que en el fondo no deja de ser eso. .
Para fomentar la solidaridad en nuestros hijos deberíamos empezar nosotros a modificar nuestra conducta, enseñarles a ayudar desinteresadamente a quien nos pida ayuda sin pensar en si consigo más puntos a los ojos de la sociedad por colaborar con esa persona, familia o grupo.
Desde aquí quiero dar las gracias a nuestro compañero Armando por tan fabuloso artículo.
En Bebés y más | ¿Hasta qué punto debemos hacer campañas solidarias de juguetes?, Campaña solidaria de Imaginarium, Campaña “Concienciados por la infancia” de TVE, solidaridad navideña
En Peques y más | Campaña solidaria Antena 3 e Imaginarium
Comentarios
Es verdad que muchas campañas pecan del etnocentrismo típico de los europeos, pero otras son muy necesarias y todo el año.
Ojalá nos impregnásemos del sentimiento solidario que aparece en el corto de Fresser.
Gracias por el artículo.
Ojalá no nos quedemos solo en la época de navidad, ojalá seamos solidarios con todo el mundo, ojalá no nos volquemos siempre en lo meramente comercial,...
Estoy de acuerdo chicas ;)
Ayer vimos mi hija y yo juntas el corto de Fresser. Qué duro fue para ambas lo de la niña que no podía ir al colegio porque su padre no la dejaba. Tuve que explicar a mi peque de siete años uno de esos temas tan duros de explicar, de esos que no quisiéramos que existiesen. Aún así, nos gustó mucho a las dos.
Qué pena que no lo vio mi hijo de nueve, tengo que ponerlo otro día para que lo vea.
Pues yo aún no lo he visto, así que prefiero verlo yo y luego valorar si se lo enseño.
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