El estudio que muestra la opinión de los ciudadanos españoles ante la e-Sanidad

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Se puede decir que la e-sanidad consiste en la promoción e intervención activa e informada del ciudadano en el cuidado de su salud. Por eso es importante multiplicar los canales de acceso a la información sobre temas de salud. Y es que junto a los canales tradicionales (médico, farmacéutico, etc.), los ciudadanos acuden a las redes sociales e Internet para buscar información de salud. Además la e-sanidad pretende mejorar la seguridad y la calidad de la atención que reciben los ciudadanos gracias a un mejor acceso de los profesionales a la información clínica del paciente.

Por eso resultan muy interesantes las conclusiones del estudio sobre opiniones y expectativas de los ciudadanos respecto al uso y la aplicación de las TIC (tecnologías de la información) en el ámbito sanitario.

En el informe, que se se encuentra al final del artículo, el 29,7% de los pacientes había consultado Internet antes de ir al médico mientras que al salir de consulta lo hace el 54,6%. Quizá lo que hay que preguntar es si la información a la que se acude después de ir al médico la ha prescrito el doctor o es una respuesta del paciente para obtener más información para confirmar el diagnóstico realizado. Y aquí los profesiones tienen un papel fundamental para asegurar la educación sanitaria del paciente. Por eso me encanta como el Dr. Santi, por ejemplo, mantiene información en su blog de forma diaria convirtiendo su página en una referencia absoluta sobre pediatría.

El estudio se llama “Los ciudadanos ante la e-Sanidad” y acaba de ser presentado en agosto 2012 por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo junto con el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI (Ontsi).

Las mujeres de entre 25 y 49 años que viven en núcleos urbanos son las que más utilizan Internet para temas relacionados con la salud. La obtención de información sobre enfermedades se convierte en el tema u objetivo más recurrente. Así se realizan consultas sobre una enfermedad, el conocimiento de su tratamiento o prevención y también información de estilos de vida saludable, nutrición o medicamentos.

Respecto a la confianza en la información que se obtiene en Internet un 54,4% cree que se trata de una consulta poco fiable, además del riesgo que supone la interpretación de dicha información. Y es que los profesionales sanitarios son el primer recurso, con un 88,1%, de los pacientes para obtener información sobre su salud. También los farmacéuticos, con un 62,3%, tienen la credibilidad muy elevada.

Sobre la fuente de la información, Wikipedia se convierte en la fuente más fiable teniendo un 36% de confianza entre los usuarios. Twitter y Facebook se posicionan como redes de poca confianza y un 48,3% y 48,9% respectivamente indican que tienen poca o ninguna confianza en ellas.

Por Comunidades Autónomas, Asturias, Melilla, Murcia y Andalucía son las que más utilizan Internet para obtener información de salud, con un acceso superior al 35% de la población. Por debajo del 22% están País Vasco y La Rioja.

El principal reto es convertir a Internet en un elemento útil para hacer llegar al paciente información, datos, análisis que ayuden a comprender como es su estado de salud, identificar pautas de prevención o ayudarle a llevar de una manera más sosegada y objetiva su enfermedad. Al parecer, sólo ocho comunidades autónomas tienen la historia clínica electrónica desarrollada e interconectada entre todos los hospitales. Y además, como indica el Dr. Santi, se ha comprobado que los buscadores aciertan el diagnóstico más del 50% de las veces cuando se indican correctamente los síntomas.

En el estudio el 61,9% de los encuestados se ha identificado como usuarios de Internet. Así que todavía queda mucho recorrido para conseguir que la red sea utilizada como una referencia válida en todo lo que esté relacionado con la salud. Y es que Internet se considera una alternativa informativa para el 48,3% de los usuarios de Internet, aproximadamente el 30% de la población, obteniendo solamente una valoración media de su confianza de 3,85 sobre 10 puntos. Se trata de una valoración, como se ha indicado, que queda muy lejos de la que existe hacia los profesionales sanitarios, básicamente doctores y farmaceúticos.

Vía | Dr. Santi
Más información | Informe ONTSI (pdf)
Imagen | Ralf

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