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Hormona Crecimiento

Muchas veces escuchamos a los padres de niños bajitos quejarse porque son los más pequeños de la clase. Esta es una situación que frecuentemente preocupa más a los padres y que en algunas ocasiones puede llegar a alterar la autoestima de un niño, cuando se presenta en la infancia y la adolescencia.

No todos los niños que son bajos de estatura tienen un problema de crecimiento, a veces los padres damos por sentado que no es normal que sean los más bajitos de su clase, pero nos debe quedar claro que no todos los peques deben ser como Pau Gasol, que toda la vida ha habido gente más alta y más baja y que no supone ningún problema.

Existen estándares de crecimiento normal ya establecidas para cada población (percentiles), en donde se compara la estatura de niños en diferentes momentos de su desarrollo. Es el pediatra el que debe establecer, mediante sus revisiones periódicas, el ritmo con el que crece cada niño ya que solo así, es posible detectar qué niños están teniendo un problema real de crecimiento.

Podemos hablar de dos cuestiones en este aspecto que serían la talla baja familiar y el retraso constitucional del crecimiento y desarrollo.

En el primer caso, se trataría de aquellos niños que efectivamente tienen algún familiar, generalmente el padre o la madre, con baja estatura, pero que se incrementa progresivamente en forma adecuada. En el segundo caso, se encuentran niños que sólo sufren un retraso en su crecimiento, hay un reloj biológico de maduración más lento, pero que alcanzan esta madurez en edades posteriores.

Las causas habituales de detención del crecimiento son las enfermedades comunes de la infancia y dentro de éstas destacan la desnutrición crónica, la parasitosis, enfermedades respiratorias crónicas como el asma bronquial, infecciones crónicas, trastornos gastrointestinales que afecten la absorción de los alimentos, o incluso los estados depresivos o de privación afectiva en los niños pueden ocasionar un crecimiento lento y anormal.

También trastornos más severos, como defectos en la función de la glándula tiroides, anormalidades en las hormonas que participan en el desarrollo sexual de un adolescente, y graves alteraciones en el sistema de la hormona de crecimiento. Todas estas enfermedades requieren estudios especializados realizados por un endocrino pediátrico.

En los últimos años, el empleo de la hormona de crecimiento, como tratamiento para los niños con estatura baja, ha cobrado gran auge, si bien es fundamental mencionar que dicha hormona es sumamente eficaz en el tratamiento del niño con trastornos severos de crecimiento, no lo es en niños con otras causas de estatura baja, por lo que su uso debe ser muy cuidadoso, restringirse exclusivamente a pacientes con estos diagnósticos y ser valorada únicamente por médicos con amplia experiencia en su uso.

Una cosa debemos tener clara y es que, para un crecimiento adecuado de los peques, los especialistas recomiendan la práctica del ejercicio físico de forma continuada y una nutrición sana y variada.

Más información | Patrones de crecimiento infantil de la OMS
Imagen | Lars Plougmann

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