Desde el momento en que nacen, los hijos se hacen mayores, lo que quiere decir que se separan de nosotros. Al principio nos hacen ilusión sus progresitos, nos llena de orgullo su pequeño afán de independencia. Pero pronto, muy pronto, mucho más pronto de lo que uno imagina cuando nacen, ese afán de independencia nos llena de malestar.
Es muy común, especialmente entre las madres, ¿verdad? Nos alegra que se hagan mayores, sí, pero también de un vacío, un vértigo. Cuando se destetan, cuando van al baño solos, cuando se despiertan por la noche y no nos llaman, cuando empiezan a preferir ir a casa de una amiga a quedarse en casa jugando con nosotros… Y nosotros, pobres cascarones vacíos, añoramos su apego infinito, esa etapa en la que no parecen dejarnos ni respirar.
Y qué remedio que dejarlos ir. Sería cruel hablarles de nuestros miedos y soledades, de nuestro afán de serles útiles toda la vida. No darles la independencia que van pidiendo es sobreprotector e injusto y les impedirá madurar a su ritmo, ritmo que de ninguna manera debemos marcar nosotros, puesto que no estamos en sus cuerpecitos.
No sé muy bien cómo preparar esa jubilación de la maternidad. Al igual que la laboral, sería conveniente pensar ese tiempo libre que nos quedará. No sólo disfrutar de nuestros hijos independientes, sino de nuestras parejas, aficiones y relax.
Y mirarlos, eternamente mirarlos…
Foto | Vinka Portafolio
Comentarios
Ainsss..... que dificil es y que dificil va a ser. Seguro que sabremos usar todo lo que nos han enseñado para seguir creciendo cuando ellos busquen su camino sin necesitarnos a todas horas.
Sí, Mireia, ahí está la clave: usar lo que nos han enseñado. Ellos son los que más saben de sí mismos.
¿Tendrá que ver con el crecimiento e independencia de los hojos e hijas? Mi hija de 4 años llama a su papá por su nombre, lo hace desde hace bastante y no nos importó, nos hizo gracia y sonaba hermoso, pero ahora no hay manera que lo llame papá. Es importante eso, algo que afecte la identidad o identificación con el padre o la figura paterna. Un día le pregunté: ¿quien es tu papá? y contesto: Héctor y ¿quien es tu mamá?, mi mamá es mi mamá
Qué curioso lo que cuentas. No creo que sea por independencia, quizás distingue dos tipos de relaciones, contigo y con su padre.
Si, luego que terminé de escribir, me quedé pensando ¿será que para ella yo soy solo mamá y no una persona independiente, que cumple diferentes roles en la vida?, en ese caso es acorde con su edad
Sí, debe de ser eso. Aún no se da cuenta de que eres una persona por ti misma. Supongo que les viene bien que les hablemos de nuestras actividades cuando no están ellos. Además, ayuda a la comunicación.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect