Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquÃ.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Desde que soy madre he tenido la oportunidad de leer mucho sobre que los papás y mamás debemos remarcar y felicitar a nuestros hijos cada vez que tienen un logro en sus vidas por pequeño que resulte.
Felicitarles cada vez que son capaces de abrocharse el abrigo solitos cuando son chiquitines o felicitarles cuando han sacado una muy buena nota en sus exámenes de la escuela cuando ya son mayores.
Los expertos nos aconsejan premiar con nuestra aprobación y expresión de la satisfacción los logros de nuestros hijos, pero ¿alguien se acuerda de que lo más importante es premiar sus esfuerzos?
Muchas veces en Peques y Más os hemos comentado que los niños son diferentes. No importa si son hermanos o van a la misma clase y tienen las mismas aficiones. Cada ser humano es individual e irrepetible. Por lo que a cada niño le resultará más o menos difÃcil una tarea, obteniendo un resultado diferente aunque se haya empleado el mismo tiempo y dedicación.
Hay niños a los que les resulta muy fácil obtener buenos resultados en las tareas que realizan con muy poco esfuerzo y a otros que para tener un resultado que para muchos puede resultar algo suficiente, les cuesta mucho esfuerzo y tesón el poder conseguirlo.
Por este motivo como mamá no quiero felicitar a mis hijos según sus resultados, si no que prefiero valorar sus esfuerzos, sus dedicaciones y sus ganas de hacer aquello que se presenta en sus vidas. Esto requiere que los padres estemos mucho más pendientes de nuestros hijos, no solamente valorar su trabajo a raÃz de unos informes o de alcanzar unas metas.
Transmitir la idea de hacer las cosas lo mejor que podamos y trabajar por aquellas cosas que deseamos con la satisfacción de que lo hacemos poniendo todas nuestras ganas de hacer bien las cosas, aunque luego no obtengamos el mejor resultado, es una lección muy importante que también tienen que aprender nuestros hijos. Porque a veces el mayor de los triunfos no es la victoria, si no el saber que hemos sido capaces de luchar hasta el último minuto y tener la satisfacción de haber sido nosotros mismos los que hemos sorteado las dificultades sin necesidad de que otros lo hagan por nosotros.
Además estoy segura de que si somos capaces de hacer entender a nuestros hijos este importante valor de apreciar su propio trabajo serán muchos más triunfos los que lleguen a sus propias vidas que fracasos. Porque aunque a veces falle esta regla de tres, por norma todo trabajo y esfuerzo tiene su recompensa.
Foto| OakleyOriginals en Flickr
En Peques y Más| Notas de esfuerzo, novedad en algunos colegios
Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con FacebookConnect