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sobreprotección


No es la sobreprotección un peligro que sólo sufren los bebés. También se da en niños mayorcitos; en realidad, es un problema que suele durar toda la vida. Pero muchas veces la sobreprotección se confunde con los mimos o todo lo contrario, con la dejadez. ¿Qué es la sobreprotección hacia los hijos?

En realidad, sobreproteger a un hijo es lo contrario de respetarlo. Es suponer que el niño por sí mismo no es capaz de casi nada, que todo tenemos que hacerlo nosotros. Cuando son bebés, no les dejamos comer solos porque se mancharán; cuando tienen diez años, no les dejamos ir solos a la tienda de al lado porque no harán bien la compra, no les dejamos hacer su mochila porque olvidarán los cuadernos. Lo malo es que ellos responderán a nuestras expectativas y supondrán que no saben hacer nada por sí mismos.

Sobreproteger no es lo mismo que mimar. Para mí mimar es dar cariño y toneladas de demostraciones de amor y eso nunca es malo. Nadie sufre por recibir mucho amor, no existe el exceso de amor. Cuando uno protege en exceso a sus hijos sí que los está malcriando.

Algunos psicólogos nos indican que la sobreprotección puede significar un reflejo de nuestros sueños frustrados, pretendemos que nuestros hijos hagan lo que nosotros no pudimos, olvidando el detalle que preguntar si ellos quieren seguir ese camino. También nos dicen que semejante despliegue de medios para controlar a los hijos podría esconder un rechazo hacia ellos: el sentimiento de culpabilidad llevaría a la sobreprotección.

Sólo tenemos que mirarlos y escucharlos con el corazón abierto para saber qué necesitan. Son personas perfectamente preparadas para la vida que llevan, confiemos en ellos. Nos lo agradecerán más que tanta protección.

Foto | Azuaravaconmigo.
Más información | Fundación Homero.
Más información | Psicología en la Guía 2000.
En Peques y más| La sobreprotección afecta al desarrollo infantil.

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