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LLevo días que quiero escribir sobre este tema, imagino que habréis oído hablar de la noticia de hace unas semanas que nos informaba de como una mamá había “devuelto” solito a un niño de 7 años en avión rumbo a Rusia (su país natal) después de no soportar más un comportamiento agresivo del pequeño.

He preferido esperar un poco para hablar sobre ello, leer a madres y padres adoptivos y obtener información sobre el tema para luego traer aquí mi propia opinión sobre estos tristes acontecimientos.

Unos hechos que incluso han salpicado una vez más las relaciones internacionales de Estados Unidos y Rusia, quien ha cesado sus adopciones de niños para los papás americanos.

No quiero frivolizar sobre un problema muy importante como es el de las adopciones. Soy madre, y no lo cambiaría por nada en este mundo. No hay situación que más empatía produzca dentro de mí que unos padres que luchan por serlo, en el camino de tener un hijo o simplemente velando por la vida del mismo. Por este motivo, me gustaría expresar humildemente mis respetos a la hora de hablar del tema. Entiendo, que se pueden herir los sentimientos de aquellos que luchan por conseguir ser padres cada día y no obtienen resultado beneficioso. Pero me gustaría poner en conocimiento algunos datos que como yo hasta hace poco tiempo quizás obviéis.

Sorpresa en las cifras

El caso del niño ruso devuelto nos ha pillado como “de sorpresa” pero desgraciadamente se estima que un 1,5 por ciento de las adopciones internacionales entre 1994 y 2005 ha terminado en fracaso. Esta es una de las cifras más conservadoras, en otros casos se habla de dos de cada quince o de siete de cada cien niños.

En España la adopción es irreversible, nuestra ley nos equipara a cualquier padre o madre biológico con nuestros hijos una vez los adoptamos y la única vía de romper el vínculo como padres sería dejar a los pequeños en un centro tutelado para menores, tal y como lo haría un padre o madre biológico. A mi modo de ver las cosas tal y como debe ser. Vamos que no sería un niño “devuelto”, pero sería un niño abandonado.

Padres pre-adoptivos informados del pasado de los pequeños

Cuando pienso y visualizo a unos padres solteros o casados que van a adoptar solamente veo a personas que necesitan cumplir sus ansias de tener hijos, personas informadas al cien por cien sobre los pequeños que van a llenar su vida.

Por desgracia muchísimas veces estos niños sobretodo los más mayorcitos han pasado durante demasiado tiempo por centros de menores donde han recibido de todo menos cariño y amor para crecer. Estos centros (no me gusta llamarles orfanatos) no reúnen ninguna garantía de salud emocional o física para los niños.

En Rusia viven más de 600.000 niños huérfanos en sus centros de acogida, de los que se adoptan menos de 8.000 cada año, siendo la esperanza de vida media de un niño huérfano de menos de 30 años, ya que a los 17 años deben de salir de estos centros y a partir de ahí el primer año ya hay un 50 % de los jóvenes implicados en prostitución o delincuencia, otro 30 % con drogas o alcohol y un 10 % decide no continuar viviendo. De estas cifras se puede deducir qué vida han tenido en estos centros que carecen de las necesidades más básicas como medicinas, alimentos adecuados, ropa de abrigo, médicos…

Cuando los padres se deciden por un país de adopción y se dirigen a las instituciones que les apoyan, además de pasar por los trámites de idoneidad, son informados sobre qué tipo de vida llevan estos niños, por este motivo pueda extrañarnos (a mi me extrañan) las cifras de “niños devueltos” anteriormente citadas.

Estos niños no saben lo que es que alguien les quiera y les valore, necesitan a alguien que les ayude para empezar a construir su vida. Aunque tengan 5, 6 o 7 años en lo que en sentimientos se refiere parten de cero a su vez que los papás parten de cero a su lado.

La medicina es el amor de unos padres

Yo soy de los que opinan que ser padres nos hace el cariño, el esfuerzo, la dedicación, el amor y no únicamente los vínculos de sangre. Y que no se puede diferenciar entre ser padres biológicos y ser padres adoptivos a la hora de que un niño sea abandonado, porque en realidad no se trata de una devolución, si no de un hijo abandonado.

Estos niños son personas con una heridas en el alma muy difíciles de curar, pero no imposibles. Igual que cuando un padre biológico se encuentra desbordado por conductas que nos pueden parecer agresivas o destructivas debe acudir a pedir ayuda a profesionales, así debe de hacer cualquier otro padre que lo necesite al adoptar. ¿Qué puede sentir un niño al que abandonan dos veces? tristeza, más tristeza e incomprensión sobre un mundo al que no eligió venir pero en el que está, solo y desamparado por unos adultos que no le dan lo más importante que se le puede dar a un niño: amor y cariño.

Quiero aprovechar el post para felicitar a todos los papás que apostaron por adoptar en su elección para ser padres. No hay duda de que es un durísimo camino para traer niños a nuestras vidas y darnos oportunidades a nosotros como padres y a ellos por un futuro mejor. Felicidades y enhorabuena.

Vía| BBC
Más información| Adopta en Rusia Magazine digital
Imagen| Grew westfall en Flirck

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