
Estamos con los hijos varias horas, nos vamos un momento a leer algo, a poner una olla al fuego o al baño y… “¡Mamaaaaaaá!”. Treinta segundos han tardado en llamarnos otra vez. Y no vienen ellos, no, ¡tenemos que ir nosotras! Entonces pensamos que no tenemos vida propia desde que somos madres, que nunca conseguiremos que nuestros hijos tengan la independencia necesaria para no necesitarnos constantemente.
Pero no nos desesperemos: estas dos afirmaciones pueden considerarse desde varios puntos de vista y en todo caso son problemas que tienen solución.
En primer lugar, nuestros hijos son pequeños, por eso nos necesitan. A mí, cuando me desespero con ellos, me sirve comparar sus manos con las mías: son mucho más pequeñas, por eso son tan dependientes de sus padres. Pensar esto me ayuda a comprenderlos y tener paciencia.
Y el tener niños nos lleva a la falta casi absoluta de tiempo para nada más. Ser madre es un trabajo a tiempo completo, no digamos si además tenemos otro. Pero ahora que nuestros hijos ya no son tan pequeños, nos hemos ganado un poquitito de tiempo libre, ¿no? A medida que crecen no nos necesitan menos, yo diría que más, más intensamente, porque ahora no les basta con nuestra compañía, sino que quieren que les escuchemos, que les ayudemos con los deberes, que les expliquemos lo que no entienden. Pero ya no todo el tiempo. Van al colegio y a extraescolares, a casa de otros amigos, a excursiones, etc. Y pueden comprender que a veces necesitamos soledad un ratito. Debemos hablarles de nuestra necesidad de cierta intimidad, ¡al menos en el baño!
Con respecto a la independencia, ya hemos hablado aquí del aprendizaje de la responsabilidad. Se harán responsables e independientes en la medida en que estemos atentos a sus necesidades y posibilidades de independencia. Pero, en realidad, ese grito llamándonos no implica necesariamente que nosotros tengamos que hacerles las cosas. Si es así, convendría quizás un conversación recordándoles sus obligaciones. Sin embargo, muchas otras veces no es más que quieren nuestra simple compañía mientras ellos hacen su trabajo, sus juegos o ven la televisión. Vamos, que nos quieren.
Serán niños durante muy poco tiempo. Dentro de poco echaremos de menos esas llamadas, ya lo vereis.
Foto | Mdanys.
En Peques y más | ¿Cómo se enseña a ser responsable?
En Peques y más | ¿Hay que recordarles sus responsabilidades?
En Peques y más | No nos olvidemos de la autononía, por favor.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con FacebookConnect