Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquÃ.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Como habréis visto en directo o en la tele ayer en la zona del noreste del paÃs, más concretamente en el mediterráneo catalán vivimos una jornada algo desconcertante para unos a la vez que tremendamente novedosa y emotiva para otros.
¿Que porqué digo esto? porque en una zona de España donde apenas sabemos utilizar cadenas para los vehÃculos y seguramente hayan tenido que desempolvar los quitanieves lo de que ayer cayeran estos “cuatro copos” resultó toda una odisea. Pero yo, como mamá y como persona apasionada con la vida, hoy a Peques y más traigo la cara más amable.
Mi hijo llevaba preguntándome mucho tiempo, que porqué no nevaba… que él querÃa que nevara como veÃa por la tele y asà poder jugar con las bolas. Hasta habÃamos planteado hacer una excursión para cumplir su deseo.
Ayer, cuando a la una del mediodÃa salÃa de la escuela para ir a casa a comer y vio como el cielo soltaba aquellos trocitos de hielo e inundaba con ellos nuestras calles, mi pequeño no pudo soltar más que un: “Hoy es el mejor dÃa de mi vida”.
En su cara, no cabÃa más felicidad que la que puede tener un niño que cumple su sueño, que ve por primera vez a sus seis años algo mágico para él, que puede tocar, palpar y divertirse con algo que lleva mucho tiempo anhelando. Y eso es inevitable que lo traslade a los que le queremos y crecemos diariamente a su lado.
Yo, y estoy segura que muchos de vosotros, ayer sentà esa felicidad que tantos niños vivieron en una jornada un tanto especial para aquellos que tenemos que esperar años para disfrutar del paisaje mágico y reparador que aporta ver nevar tras nuestras ventanas.
Que ese sentimiento de felicidad que solo se ve a través de los ojos de un niño, no se pierda nunca de nuestros corazones.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con FacebookConnect