Recuerdo que hace ya tiempo buscaba un libro que me enseñase cómo responder esas preguntas tan incómodas que hacen los niños en algunas ocasiones. Aunque nos cueste reconocerlo seguimos teniendo ciertos prejuicios que hacen que hablar de sexo con los niños nos resulte especialmente complicado.
Creo que ésta es una cuestión que preocupa especialmente a los padres. Todos estamos de acuerdo en que queremos que nuestros hijos reciban una educación sexual adecuada, que los proteja de enfermedades de transmisión sexual, abusos o embarazos no deseados. Por esta razón es importante que nos impliquemos, no podemos dejar esta cuestión exclusivamente en manos de profesores del colegio y compañeros de clase.
Nunca he sido capaz de decir eso de “Ven que te voy a explicar cómo funciona esto del sexo” y dar a mi hija una clase de educación sexual, creo que la situación forzada nos resultaría incómoda a ambas. Por otro lado corremos el riesgo de dar más información de la que realmente quieren o necesitan.
Podemos aprovechar la primera pregunta para trasmitirle a nuestro hijo que estamos disponibles para aclarar sus dudas, sin importar cuál sea el tema. Mi hija empezó a preguntar sobre sexo antes de que me decidiese a comprar un libro, y pregunta tras pregunta he ido perfeccionando mi técnica para responder e incorporando nuevos trucos.
Finalmente he decidido no comprar ningún libro, sigue siendo un tema incómodo, pero ahora que ya le hemos perdido el miedo no creo que sea necesario tener una guía, sino sólo un poco de sentido común, conocer a nuestros hijos y tener su confianza.
Sé que me dejo muchas cosas en el tintero, pero es que el tema da para mucho, así que continuaré con el tema la semana que viene. Hasta entonces podéis aprovechar vuestros comentarios para contarnos qué aspectos de la educación sexual os preocupan especialmente.
Imagen | Wikipedia
En Peques y más | Pastilla del día después:dilema padre-farmacéutico
Mi hijo mayor acaba de cumplir cinco años, y el año pasado le pusimos el capítulo de "Erase una vez el hombre" en el que explicaba el órgano reproductor y cómo se formaba el bebé en la barriga. Es el capítulo que más le gusta y cada dos por tres me pide que le cuente el cuento... yo aprovecho para incorporar cosas de mi cosecha y le pregunto, y así también me acostumbro a hablar con él del tema con naturalidad.
Es cierto que si una niña, entre los 3 y 5, empieza a jugar con su vagina mientras juega o se baña, lo que hay que hacer es distrerla y punto? y que tal si empieza hacerlo en público, es decir entre amigos y familiares o peor aún en la escuela?.
Yo no veo la necesidad de distraerla cuando está explorando su cuerpo, es como si pretendiésemos distraerles también cuando juegan con su pie, o tocándose una oreja.
En caso de que la niña comience a tocarse la vulva delante de otras personas, y a ellos les incomode, entonces podrías hablar con ella y comentarle que mejor que lo haga en la hora del baño, aunque sincedramente la veo muy pequeñita como para que cuando está entretenida, gente en casa o colegio, recurra al tocamiento.
Estoy con Paloma, no creo que sea necesario distraerla, sino simplemente explicarle que eso no es algo que se haga en público.
Obviamente, no porque sea algo malo, sino porque es algo íntimo, y por tanto, pertenece al ámbito privado. Es importante explicarles la diferencia.
Gracias por los comentarios, esa es una respuesta que me sorprende, lo había comentado con otras personas que recomendaban lo de distraerla pero en el fondo no quedaba satisfecha con esa respuesta, en el fondo eso de distraerlos responde más a preservar tabúes obsoletos y nostras las niñas tambien tenemos derecho a explorar nuestro cuerpo libre de culpas.
Mi hija de tres se frota a menudo (últimamente menos) y siempre he tenido claro que cualquier reaccion por nuestra parte no sería adecuado, pues le daría importancia (positiva o negativa) y creo que no la tiene; casi todas las niñas pasan por esa fase. Si lo hace en público, y le incomoda a alguien, yo creo que lo hay que hacer es precisamente explicarselo a los que les incomoda pero a la niña dejarla en paz. De todas formas, no lo suelen hacer si estan entretenidas jugando.
Yo considero la autoexploración como un proceso natural y saludable, pero también entiendo que las conductas de tipo sexual son algo de carácter íntimo.
Vivimos en una sociedad con normas, en un niño pequeño lo lógico es que los adultos seamos comprensivos, pero a medida que crece sí me parece importante hacerles ver que hay cosas que se hacen en privado (que no es lo mismo que a escondidas). Los adultos no se bajan los pantalones en público y tampoco se tocan los genitales.
Con el tiempo deberemos inculcarles éstas y otras normas sociales, no es una cuestión de tabú, sino de modales.
Bueno Ann eso de que los adultos no se tocan los genitales en público... ;P
Tienes razón Paloma, sería más exacto decir que está mal visto que un adulto se toque los genitales en público.