
Mi sobrino de siete años hoy ha llegado a casa hecho un mar de lágrimas, su amigo Rubén ha invitado a todos sus amiguitos al cumpleaños pero a él no. Para mi sobrino el hecho de no estar invitado al cumpleaños de Rubén es todo un drama, a él le encantarÃa ir con todos los demás pero en esta ocasión no va a poder ser. Seguro que a vuestros hijos le habrá pasado en alguna ocasión lo mismo: un amigo que se ha olvidado de avisarle o que como no es muy amigo ha decidido no contar con vuestro peque en la fiesta.
Como padres, tenemos que reforzar la autoestima de nuestro hijo cuando nos suceda algo parecido. El hecho de no estar invitado no implica que nuestro hijo no sea simpático ni carismático ni que no tenga amigos, y asà se lo tenemos que hacer ver. Es fundamental que desde pequeño entienda que su autoestima no tiene que depender de los demás, sino que dentro de él está todo lo que necesita para ser feliz y conseguir lo que quiere.
Comentarios
Es bastante desagradable, aunque por mi experiencia, es más desagradable para los padres que para los propios niños, que como niños que son, tienen que ir aprendiendo que la vida no es rosita palo tras palo, y en un par de dÃas ya no se acuerdan de la ofensa.
A nosotros nos duele que "marginen" a nuestros hijos, aunque no sea tal marginación realmente.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con FacebookConnect