
En vacaciones, todos los años aumenta el número de abandonos de mascotas. Y este año y el anterior, aún más, al parecer debido a la crisis económica que nos azota.
Si nos encontramos en la situación de no saber qué hacer con el perro o el gato, pensémoslo bien. No lo digo sólo por el animal en sí, que por supuesto tiene derecho a ser cuidado toda su vida y a que sean responsables de sus necesidades aquellos que lo adquirieron, sino por el ejemplo que les estamos dando a nuestros hijos.
Abandonando a nuestra mascota les estamos enseñando a traicionar la confianza. A maltratar a los débiles, a los que dependen de nosotros. Les enseñamos con nuestros actos que los sentimientos no son importantes, sino el dinero y los condicionantes sociales.
Si no lo haceis por el animal, hacedlo al menos por vuestros hijos.
Vía | El Mundo.
En Peques y más | Mamá, quiero un perro.
Foto | Mariano Pernicone.