Tras haber ofrecido algunas recomendaciones básicas (y también lógicas) relacionadas con la convivencia entre niños y perros – ya sean sus propias mascotas o pertenezcan a otras personas -, hoy me gustaría comentar los comportamientos que es mejor evitar en presencia de un can.
Desafortunadamente se producen habitualmente ataques de canes a niños (y más de la mitad de los casos se trata de animales que tienen dueño). Los expertos estiman que el 1 por ciento de las atenciones urgentes a niños menores de 12 años se deben a mordeduras de perro, lo que implica que anualmente en España unos 70.000 menores sufren agresiones de estos animales (D. María R. Lagoa / A Coruña, en Auxidog). Así que es muy importante resaltar que todos debemos ser muy cautos en las relaciones niños / perros.
Pero creo que así como conseguir un trato digno hacia otras especies es una tarea educativa nuestra, prevenir ataques de perros también lo es (en parte).










