
No suelo viajar mucho en coche por la noche y menos con la peque. No me refiero a los traslados por la noche, los típicos de ir a ver a amigos o familia en los que la peque detrás acaba durmiendo un rato en el trayecto a casa. Me refiero a viajes más largos. Cuando era niño recuerdo que muchas familias viajaban de noche más a gusto y supongo que lo seguirán haciendo.
Para los niños viajar por la noche es una experiencia en la que prácticamente ni se enteran, se duermen en cuanto sales de viaje y cuando se despiertan ya están en el destino. Pero siempre puede ocurrir que los niños se despierten un rato y entonces para entretenerlos siempre hay alguna opción para tener en cuenta.








