La felicidad en los ojos de un niño
Como habréis visto en directo o en la tele ayer en la zona del noreste del país, más concretamente en el mediterráneo catalán vivimos una jornada algo desconcertante para unos a la vez que tremendamente novedosa y emotiva para otros.
¿Que porqué digo esto? porque en una zona de España donde apenas sabemos utilizar cadenas para los vehículos y seguramente hayan tenido que desempolvar los quitanieves lo de que ayer cayeran estos “cuatro copos” resultó toda una odisea. Pero yo, como mamá y como persona apasionada con la vida, hoy a Peques y más traigo la cara más amable.

Con el mal tiempo que está haciendo es posible que, la mayoría de nosotros, no salgamos tan a menudo como quisieramos, y como ya comenté, se nos está haciendo un invierno muy largo y duro, sobre todo para los niños. Al menos ese es nuestro caso, así que hay que inventar alternativas. Entre ellas está la de invitar a los amiguitos de mi hijo a casa, al igual que él también es invitado.


