
Es importante que los niños aprendan a resolver conflictos pacíficamente y utilizando (sobre todo) el poder del diálogo, pero esto no es tan sencillo como parece, sobre todo porque muchas veces ni siquiera los adultos sabemos hacerlo. He pensado ampliar la serie de artículos sobre acoso escolar que vengo desarrollando desde hace dos meses, con este artículo dedicado precisamente a que podamos entender que podemos enseñarles a solucionar los problemas que surgen en la relación entre iguales.
Creo que estaréis de acuerdo conmigo en que la vida misma no está exenta de conflictos: personas con distintos puntos de vista, otras que no se toleran, situaciones en las que todos quieren hacer prevalecer su opinión… La cuestión es que no es necesario que nos enfademos con los demás, sino más bien que sepamos defender nuestra postura con tranquilidad y respetandolos.







