No eres capaz es un lugar con árboles, tirolinas, cuerdas, pasadizos colgantes, y sobre todo muchas posibilidades de aventura y de contacto con la Naturaleza. Al fin y al cabo esto es lo que más gusta a nuestros niños, de hecho la posibilidad de pasar unas horas al aire libre y sin restricciones resulta muy atractiva. Justo ayer hablaba con una buena amiga que, a la vez, es la mamá del mejor amigo de mi hijo. Mientras ellos se escondían en lugares secretos de un gran parque, nosotras comentábamos la necesidad que tienen nuestros pequeños de tocar la tierra, experimentar las sensaciones ante los contrastes de plantas y árboles, jugar con palos. No hace tanto que los humanos nos separamos del entorno natural para aislarnos en ciudades, y por ello lo echamos en falta.
Parece que se han puesto de moda los parques de aventuras, ya hablamos recientemente de ellos en Peques y Más; los podemos encontrar en Madrid, Morella, Ávila,… Ofrecen propuestas familiares para fines de semana, visitas de grupos al finalizar el curso y campamentos de verano. Con actividades dirigidas por monitores especializados, material seguro y propuestas innovadoras, todos podemos disfrutar de la experiencia. Sin duda lo que más me llama la atención, y más me gusta de estos lugares es que su actividad, no sólo se desarrolla en plena naturaleza, sino que además resulta ser bastante respetuosa con ella, lo cual es un incentivo añadido por el valor educativo que transmite.






Mi hijo que se está convirtiendo en un gran “futbolero” donde los haya llevaba días pidiéndome que le comprara el álbum de la liga que acabamos de estrenar, así que ayer mismo lo compré en nuestro kiosco de siempre y lo empezamos. Enseguida me di cuenta que debía venir a contarlo en nuestro querido blog para compartirlo con todos vosotros.
