
Este año se comenta que la gran cantidad de lluvias del invierno va a conseguir incrementar las concentraciones de los tipos polínicos más alergénicos de forma desproporcionada.
Sirva el gráfico de ejemplo en Madrid (son de febrero del año 2010) y donde se puede apreciar el impresionante número de granos por metro cúbico de las cupresáceas. Se estima como concentraciones altas (capaces de producir síntomas casi al 100% de los pacientes clínicamente sensibles) a 50 granos por metro cúbico de aire.
O sea, que si estabas en Madrid los días 15, 16 y 17 de marzo de 2010 no me extrañaría nada que tuvieras algún síntoma que afectase a tu sistema respiratorio.
Si tenéis hijos que pueden tener algún tipo de problema respiratorio (asma bronquial) y alergias de cualquier tipo, nosotros estamos en ese grupo, deberíais acudir a un alergólogo a obtener un diagnóstico certero. El mecanismo es sencillo, un poco de alérgenos en piel para ver el impacto en ésta y en caso de necesidad un análisis de alérgenos en la sangre más exhaustivo. De esa forma el médico tiene capacidad para diagnosticar y estimar el mejor tratamiento para reducir le impacto de la alergia de tu hijo/a.
Las grandes ciudades tienen capacidad para tener bajos niveles de alérgenos en el aire, en contra de lo que pudiera parecer. Los edificios altos ejercen de barrera y los asfaltos calientan el aire en el que van los granos favoreciendo que las concentraciones de pólenes sean menores que en el entorno rural. O sea que los granos pesan y se quedan a ras de suelo ¡donde respiran nuestros chiquitines!
Sin embargo, se ha demostrado que las partículas procedentes de la combustión del diésel presentan un efecto que impulsa la producción de IgE (inmunoglobulinas) específica contra los pólenes. Es decir, cuando una persona es alérgica, el sistema inmunitario cree, erróneamente, que está bajo una invasión antígenica por parásitos y produce la IgE con la intención de “proteger” el organismo. Se inicia entonces una cadena de acontecimientos que provocan los síntomas de la alergia (mocos, lagrimeo, tos…) y que puede desencadenar finalmente en ataques de asma.
La formación en el tema del asma y de las alergias es fundamental tanto en los padres como en los colegios, donde nuestros hijos pasan una gran cantidad de tiempo correteando por el patio/parque y por lo tanto en contacto directo con el ambiente. En los colegios es necesario disponer de protocolos para tratar a pacientes con síntomas de alergia. No olvidéis preguntar por ello en el colegio de vuestro hijo si presenta síntomas. La reacción debe ser rápida y correcta para evitar males mayores.
Incluyo una serie de enlaces que entiendo pueden resultar útiles para todos aquellos que tengan interés y sobre todo para todos aquellos que aterricen en esta página un poco perdidos y necesitados de información, que los habrá seguro. Me ha encantado el del Comité de Aerobiología con una cuenta en Twitter para dar novedades en toda España.
No dudéis en comentar este artículo y preguntar lo que estiméis, aunque la mejor prevención siempre es acudir a un médico especializado que os indicará el mejor tratamiento en función del diagnóstico.
A continuación copio una serie de recomendaciones del Comite de Aerobiología al respecto de las alergias por pólenes que conviene no olvidar.
- Mantener las ventanas cerradas por la noche. Utilizar aire acondicionado con filtros
- Disminuir las actividades al aire libre entre las 5-10 de la mañana (emisión de pólenes) y las 7-10 de la tarde (periodo de descenso del polen desde lo alto de la atmósfera, al enfriarse el aire)
- Mantener cerradas las ventanillas cuando se viaja en coche. Poner filtros al aire acondicionado del automóvil
- Permanecer el mayor tiempo posible dentro de casa durante los días de mayores concentraciones de pólenes. Durante el periodo álgido de polinización evitar salir, sobre todo los días de viento
- Tomarse las vacaciones durante el período álgido de polinización, eligiendo una zona libre de pólenes
- Tomar la medicación prescrita por su alergólogo
- Evitar cortar el césped o tumbarse sobre él
- No secar la ropa en el exterior durante los días de recuentos altos. El polen puede quedar atrapado en ella
- Ponerse gafas de sol y mascarilla facial que abarque boca y nariz al salir a la calle, especialmente si va a permanecer en ella durante largos periodos de tiempo
- Seguir los recuentos de pólenes
Más información | Pólenes en Twitter
Más información | Comité de Aerobiología
Más información | Red Palinológica de la Comunidad de Madrid
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