
Es posible que algunos amantes de la música clásica piensen que estos conciertos no son adecuados para niños y no los lleven. Que son muy serios para ellos, que se aburrirán, demasiado tiempo quietos y callados. Pero os aseguro que, si cuidamos algunos detalles, asistir a un concierto de música clásica puede ser realmente fascinante para unos niños.
En primer lugar, elegiremos con cuidado el programa. A los niños suelen gustarle más las obras vocales. La música escénica es perfecta. Tiene argumento y escenografía y hay muchas obras francamente divertidas. Óperas de Mozart (compuso una con trece años) o Rossini, muchas zarzuelas, sainetes y operetas resultan ideales por su argumento y música.
A veces es difícil conseguir entradas para el teatro musical, pero podemos ir a otros muchos conciertos. También impresionan a los niños las obras corales, especialmente si hay una escolanía, un coro infantil. Conciertos de coros de zarzuela y ópera, de música cinematográfica, de música popular, de Navidad… Los coros dan muchos conciertos, sobre todo en Navidad y verano, a los que pueden asistir los niños y disfrutarlo, sobre todo si son al aire libre, que así parecen menos serios.
Otro aspecto a tener en cuenta antes del concierto es el compartir con ellos toda la información interesante sobre aquel que podamos conseguir. El autor, la obra, el texto si lo tiene, el contexto histórico, los intérpretes; cualquier curiosidad que sepamos hará que los chicos se interesen por lo que van a ver y oir. Es importante leer juntos, buscar información en Internet e incluso visionar alguna película al respecto, por ejemplo, Amadeus, clasificada para todos los públicos, aunque tiene alguna escena un tanto escabrosa.
Ya en el concierto es bueno comentarles lo que van viendo: el escenario, el por qué de la colocación de los múscios, el papel del director, qué significan sus gestos. Volquemos en ellos todos nuestros conocimientos del tema, lo agradecerán. En realidad, todo lo que estoy diciendo sirve para preparar cualquier evento a cualquier adulto. Y el resultado será una velada inolvidable, no lo dudeis.
Y los padres que no seais aficionados a este tipo de música, animaos a probar. Os sorprenderá lo divertida, infantil y amena que puede ser una tarde de concierto con vuestros hijos.
Foto | J Toledo.
Comentarios
Nosotros hemos ido a ver el Gato con Botas en el Teatro Real y salimos encantados (mi hija tenía dos años y fue un poco durillo para ella): http://www.bebesymas.com/noticias/el-gato-con-bota...
También hemos visto El Conciertazo muchas veces. Maravilloso programa. Lástima que lo han quitado... Le debemos mucho los padres a Fernando Argenta ¡hay que hacerle un artículo!
El otro día recogí al pequeñito del cole y mientras llegábamos a casa me pidió 'musiquita' y puse la radio. Me iba diciendo "ésta no" "ésta no"... hasta que llegué a radio nacional, un programa donde se escucha ópera, zarzuela... "ésta sí, ésta sí"... y desde ese día todas las tardes escuchaba ópera o zarzuela para llegar a casa... a los niños que les gusta la música, les encanta la clásica, y hay que aprovechar ahora para ponérsela, que escuchen de todo... después ya decidirán lo que más les gusta.
Las óperas del Teatro Real son realmente maravillosas, pero para niños un poco mayores que dos años, claro. Y qué voy a decir del Conciertazo, si lo he vivido tanto. Estaba fenomenal, espero que pongan algo similar pronto. Sí, Camaleona, les encanta la música clásica. Lo mejor es que disfrutemos juntos de la música, la que nos guste a nosotros o a ellos, y comentarla, vivirla, etc. Así se aprende disfrutarla y a compartir.
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