
Yo creo que este es uno de los disfraces más fáciles y a la vez más entretenidos de hacer. Disfrazarse de mariposa es algo divertido, ¿a qué niña no le gustaría tener alas? Por no hablar de que cada mariposa hecha a mano es única. Para hacer este disfraz, necesitaréis unos leotardos o unas mallas negras, una camiseta de manga larga negra, una diadema, algo de alambre y cartulina de colores.
Utilizad de base dos cartulinas del color que más os guste e di pegando sobre ellas, de manera simétrica círculos, óvalos o las formas que más le gusten a vuestra hija con cartulinas de otros colores. Cuando está acabado, unid las dos cartulinas con pegamento y haced unos tirantes de cinta de tela que podéis grapar o coser, según la mañana de cada padre (o de cada hijo).
Podéis también pintar la cara de colores o dejársela tal cual, eso ya va a gusto de lo coqueta que sea la niña. Por último, poned el alambre a la diadema insertando dos pelotitas de poliespán negro (o blanco pintado de negro) en el extremo para aseguraros de que no le mete a nadie las antenas en un ojo o se hace daño ella sola. De hecho, en algunas tiendas de disfraces ya las venden hechas estas diademas (bueno, y también las alas pero eso le quita parte de la emoción al disfraz, ¿no os parece?).
Vía | Martha Stewart
En Peques y más | Halloween
Y con unos pequeños cambios, puedes ir también de Abeja Maya.